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domingo, 30 de julio de 2017

La política del Gran Garrote

Denominada así porque utiliza la fuerza como mecanismo de dominación. 
Estados Unidos iniciaba su proceso de expansión en el Caribe, desplazando a sus rivales: España e Inglaterra. A la primera le arrebató Cuba y Puerto Rico en la guerra de 1898; con la segunda firmó el Tratado Hay-Pauncefote en 1901, por el cual se reconocía la preeminencia estadounidense en la futura construcción de un canal por el istmo centroamericano. El canal era una necesidad del desarrollo capitalista de EE.UU., ya que era la única forma de comunicar e integrar las costas atlántica y pacífica. La aplicación de esta política se dio cuando el Gobierno de Estados Unidos y el de Colombia firmaron el Tratado Hay-Herrán, para iniciar la construcción del canal. Este documento no fue ratificado por el senado colombiano. Frente a este hecho, Estados Unidos apoyó a los ‘independentistas’ con el objetivo de separar al istmo -que formaba parte de la República de Colombia- para poder reiniciar la construcción del canal, puesto que la empresa francesa que inició los trabajos había quebrado. Theodore Roosevelt estaba muy consciente de la importancia estratégica de la obra, porque permitiría a Estados Unidos controlar el comercio marítimo entre el Atlántico y el Pacífico. 
Actualmente los gendarmes planetarios y sus cómplices locales pretenden golpear a los gobiernos progresistas con el garrote mediático. El 4 de noviembre de 1903 se nombra la Junta Provisional de Gobierno que administraría la naciente República de Panamá. En consecuencia, el departamento colombiano del istmo pasó a ser un nuevo país. La primera Convención Nacional Constituyente, en febrero de 1904, nombra a Manuel Amador Guerrero como primer presidente constitucional. Apareció una nueva república en el mapa y un nuevo gobierno títere. Después de su reelección, en 1904, Theodore Roosevelt reafirmó la doctrina del Gran Garrote que se sustentó en una reinterpretación de la Doctrina Monroe, reservando a su país el derecho a mantener el ‘orden’ en el hemisferio occidental. 
Fue una política exterior agresiva e intervencionista, que tuvo como objetivo principal la consolidación de la hegemonía estadounidense. Como consecuencia de lo anterior, se dio inicio a una escalada de intervenciones. El pretexto fue, según Roosevelt, “la incapacidad de los países centroamericanos, latinoamericanos y caribeños para gobernarse a sí mismos y a la falta de responsabilidad de estos ante sus compromisos internacionales”. Ayer, la intervención fue por el buen negocio del canal.
 Hoy, las intervenciones son por los buenos negocios que representan el petróleo y el gas. Mañana, las nuevas intervenciones podrían ser por las reservas de agua dulce. La historia nos enseña que el garrote -en sus variadas formas, materiales y tamaños- es el arma que usaron y usan los prepotentes. Actualmente los gendarmes planetarios y sus cómplices locales pretenden golpear a los gobiernos progresistas y a sus pueblos con el garrote mediático, utilizando para ello a la ‘prensa libre e independiente’. No obstante, los pueblos altivos y soberanos han descubierto el arma que pulveriza al garrote: ahora eligen a los que trabajan para las mayorías y cumplen con lo ofrecido. A los que no tienen jefes extranjeros. 

Fernando Falconí Calles
(fragmento)
Esta noticia ha sido publicada originalmente por Diario EL TELÉGRAFO bajo la siguiente direcciónhttp://www.eltelegrafo.com.ec/noticias/columnistas/1/la-politica-del-gran-garrote



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miércoles, 21 de diciembre de 2016

Una dignidad llamada Siria

-Por Ilka Oliva Corado-
Escritora y poeta guatemalteca


Una de las farsas monumentales de la mediatización mundial, de las últimas décadas, ha sido el invento polarizado de una guerra en Siria. Una mentira de tantas, como la de una dictadura en Venezuela con Chávez y Maduro o la de Cuba con Fidel y Raúl. Como la de un dictador Gadaffi en Libia. Como la que respaldó la invasión de Estados Unidos en Irak y Afganistán. Como la que ocultó el genocidio en Ruanda.
La misma mediatización que aún sigue llamando dictador a Salvador Allende. La que deshonra la memoria de Martin Luther King y Malcolm X. Ese periodismo truculento, que carece de ética, que se vende, que sigue ensuciando el nombre de las 13 Rosas, de Rosa Luxemburgo y de los milicianos de la República. La misma que a la fecha sigue negando el genocidio en Guatemala y que respaldó las dictaduras impuestas por Estados Unidos en la Latinoamérica devastada por el Plan Cóndor.
La máquina del periodismo corporativo y atracador que se agenció el Apartheid en Sudáfrica. La que pretendió fulminar a Mandela. La que solapa la existencia del centro de tortura de Guantánamo. La que hoy por hoy oculta el genocidio que vive México y la devastación y la hambruna que vive Haití. La que nunca ha reconocido a Vietnam ante la derrota de Estados Unidos. Esa prensa embustera que sigue siendo propulsora de las masacres, invasiones, violaciones de derechos humanos y genocidios alrededor del mundo.
De cinco años para acá (después de Irak, Afganistán, Somalia y Libia) el turno es de Siria. Nos han dicho que es una guerra civil , que Bashar al-Assad es un dictador y que hay que liberar Siria. Nos dijeron que de la nada, así del aire, apareció un grupo extremista y entonces dijo Estados Unidos y aliados que había que ir a sacarlos a patadas.
Y en menos de lo que canta un gallo los compadres organizaron la invasión, ahí iban a la cabeza Estados Unidos, Turquía y Arabia Saudita. Y comenzaron la devastación en la Siria soberana que nunca fue peligro para ningún país. Y en cinco años nos han dicho que grupos terroristas crecen y se desplazan en el país, y que hay que enviar más soldados, más helicópteros y más armas. Más bombas.
Para mientras las niñas, jóvenes y mujeres sirias están siendo violadas, golpeadas y asesinadas por esos mismos soldados que la mediatización nos dice que llegaron para rescatar al país de las garras de los extremistas.
Para mientras destrozan monumentos culturales, envenenan el agua de los ríos, queman bosques, destruyen montañas y pulverizan ciudades completas.
Nos dicen que Rusia e Irán han hecho colapsar a Alepo, que llevan miles de muertos a sus espaldas, que son los culpables junto al ejército sirio que obedece órdenes de un dictador. Dicen que ese dictador quiere acabar con Siria y que hay que liberarla, que para eso están Estados Unidos y sus aliados.
Lo más triste es que es el mismo guión que han utilizado para las invasiones, saqueos y genocidios alrededor del mundo. No cambian una coma, las mismas dramatizaciones actorales, los mismos mecanismos, las mismas palabras, el mismo sistema. ¡Y nosotros lo creemos! Lo creemos por comodidad.
Siria no vive ninguna dictadura, Siria es un país soberano que pide a gritos que Estados Unidos se lleve a los grupos terroristas que envió y que salgan los militares y se lleven sus bombas, sus helicópteros y sus metrallas. Que se lleven junto con ellos a los periodistas mafiosos que desinforman con imágenes manipuladas.
Siria está viviendo un genocidio y nosotros guardamos silencio, ajenos, ineptos, apáticos, mediocres y solapadores. Y si levantamos la voz es para deshonrar a ese pueblo digno que ha resistido con identidad junto a Al-Assad, la invasión de los mismos de siempre.
En ningún momento la mediatización mundial nos dirá que el ejército sirio con la ayuda de Rusia e Irán, lograron tomar el control de Alepo y con esto derrocar a los extremistas enviados como pretexto para respaldar la invasión de Estados Unidos y aliados. Es decir, Siria ha vencido a Estados Unidos, como en décadas pasadas lo hizo Vietman. Como lo hizo Cuba. Como lo sigue haciendo Venezuela.
El pueblo sirio festeja el triunfo de su ejército, de su gente, de su integridad, de su cultura, de su identidad y de su tierra soberana.
Para que termine todavía falta, los atracadores injerencistas no se darán por vencidos. Están furiosos y sorprendidos, no esperaban tanta entereza de un pueblo como Siria y tampoco esperaran el respaldo de Rusia e Irán. O que Cuba en lugar de ejércitos y metrallas enviara medicina. Aún no conocen la humanidad de Cuba.
Somos testigos, de la crueldad que está viviendo Siria y también aunque pretendamos no verlo, de la dignidad con la que un pueblo está defendiendo su tierra.
¿Y nosotros cómo andamos por casa?
21 de diciembre de 2016

jueves, 23 de julio de 2015

Las excesivas pretensiones de unos Vecinalistas Porteños

-Por Fabián Curotto-

 Hace unos años nos acusaban desde un medio liberal, a los peronistas que nos sabemos kirchneristas, de reeditar la 'antigua' antinomia de Unitarios y Federales. La historia siempre va dando la razón a nuestros argumentos, y para muestra podemos ver el armado porteñísimo del PRO, que hasta en su fórmula a la gobernación de la provincia de Buenos Aires había puesto a dos funcionarios del gobierno de la ciudad, y que por fuertes presiones tuvo que abandonar su obcecación ultra capitalina, que es convicción, y poner como candidato a vice gobernador a un radical antipersonalista de la provincia (si, reedito también la antinomia 'personalistas - anitipersonalistas'... por vigente).
Recordemos que la fórmula para presidente y vice Mauricio Macri-Gabriela Michetti es totalmente porteña.
El espíritu liberal y unitario es parte esencial de la identidad del PRO, y es también su evidente límite por estos dias. Ni en Santa Fé, una provincia con serios problemas en donde Macri apostó por un humorista soez que triunfo en los escenarios de...¡ la Ciudad de Buenos Aires !, pudo usar el PRO su pintura amarilla.
Es en los hechos un partido vecinal, un vecinalismo que piensa en la Ciudad como centro, como identidad, como ombligo.
Nombren un caudillo provincial que dé "la vida por Mauricio" y realmente me sorprenderé.
El porteñismo militante ha generado una mirada a lo largo de nuestra historia, y -ahora si- hablando de caudillos de verdad, nuestra historia está mojonada por aquellas concepciones de como organizar la Patria, si de cara al interior o de espaldas a las provincias. La mayor parte de nuestra historia demuestra que el puerto ganó, que le torció el brazo al federalismo, con la prepotencia de la billetera, con los aliados europeos y europeizantes, y con el relato vertido por tribunas de opinión muy influyentes, como el Diario La Nación desde fines del Siglo XIX. Los trazados ferroviarios corrieron hacia el puerto; el interior era lo que había que explotar y Europa el Dios a alimentar. No estoy en contra del imprescindible comercio exterior, pero si estoy en contra de endiosar a lo foráneo; tal idealización no suele favorecer comercialmente al genuflexo. Los buenos negocios no se realizan sintiéndose sirviente del otro ni diciendo que si a cada una de sus exigencias. 
Ahora vemos que este partido tiene características tan vecinalistas que le cuesta respetar los acuerdos integristas de todo frente .Pues se supone que con el sello Cambiemos se intentó armar algo semejante a una alianza, pero por su identidad tan porteñista el macrismo no sabe como negociar con eficacia con el interior del país, y esto es evidente.
Por los datos dados, estos unitarios son seres solitarios, apoyados ideológicamente por alguna oligarquía y por reaccionarios variopintos, algunos mas moderados pero también de esos que sienten asco cuando ven a un trabajador humilde (y encima morocho) conseguir derechos que lo igualan al resto de los habitantes del país.
Esta soledad en la concepción del poder se presume aristocrática. Unos pocos que se consideran iluminados -algunos ingenieros, otros empresarios; perfiles técnicos sumados a tipos que pueden recitar de memoria el listado de los embajadores yankis de los últimos cien años-  y que se creen mas capaces que otros porque estiman que saben como hay que manejar la aduana y un par de cosas mas.
Este vecinalismo -cuyo núcleo duro actual lo suscribo al mapa que adjunto- pretende gobernar un país que no alcanza a entender, y particularmente creo que no busca entender en sus múltiples facetas, en su diversidad. A sus referentes no los noto interesados en eso, pues leer encuestas ya les consume mucho de su tiempo. Y si los apuramos dirán que con la pampa húmeda alcanza. Pues no les parece mal reducirnos al rol de exportadores de granos, y a todo lo que falte lo explicarán con algo que ellos llaman 'derrame', con algo que no existe.
Miren el mapa al pie, incluye cinco barrios de la Ciudad de Buenos Aires, los barrios en donde pudo ganar mas cómodamente en la última ajustada elección a Jefe de Gobierno el candidato de Macri, o de Durán Barba, nunca queda claro eso. Son las zonas mas cercanas al puerto del que les hablé -que es un puerto concreto, pero que también opera como símbolo- y que sean esos barrios no es casual. Justamente desde esos barrios se miraba a Europa como modelo y como identidad en otros tiempos... ¿en otros tiempos?
Los barrios portuarios, que con tanto entusiasmo votan al PRO, son principalmente Barrio Norte, Recoleta y Belgrano.
Piensen si esa concepción tan limitada y parcial de la realidad argentina -y latinoaméricana- puede gobernar DE MODO JUSTO un país tan grande y tan diverso. Yo estoy muy seguro que de ninguna manera puede hacerlo con Justicia Social, Independencia Económica y Soberanía Política... y tampoco con espíritu solidario, su entendimiento de lo nacional es extremadamente acotado, por lo territorial pero sobre todo por lo identitario.


miércoles, 15 de julio de 2015

Unos a Juana Azurduy, otros a La Malinche

-Por Fabían Curotto-

Nada nuevo bajo el sol en las discusiones, mientras ocurren las revoluciones. A partir del día de hoy veremos erguida y bien cercana a nuestra Casa de Gobierno Nacional la imagen de la independentista Juana Azurduy. Me veo en la obligación patriótica -si, suena grandilocuente, pero les aseguro que desde ese lugar escribo estas líneas- de desenmascarar el 'quien es quien' en estos tiempos, pues así fue en cada época. Ansiosos y retardatarios hubo siempre, pero en ese caso estamos caracterizando una cuestión de formas las mas de las veces. Quiero ir a la cuestión de fondo, a la caracterización de Independestistas y Neocolonialistas, aún con plena vigencia a ésta altura de la historia.

A determinadas posturas podemos situarlas fácilmente en cualquier contexto histórico, en cualquier época, y sabremos de qué lado hubiesen jugado ante las cuestiones centrales de lo nacional, si hubiesen actuado como patriotas o como vergonzantes entreguistas.

Quien no haya indagado en el tema puede arrancar viendo que cosas se discutían entre San Martin y Rivadavia. Y entre tantísimos ejemplos podemos constatar como defendía Juan Manuel de Rosas nuestra posición soberana, al tiempo que podemos comprobar como negociaban la posibilidad de entrega otros tantos, entre ellos -por citar un nombre- el tal Florencio Varela.

Hoy es un día de emoción concreta para los Argentinos, para quienes estamos orgullosos de estar en posición de sumar al menos nuestra voz en favor de la construcción de nuestra Patria Grande, de la que somos orgullosos integrantes. Pero entendiendo que la Patria Grande es un proyecto geo-político, no solamente un mapa. No sólo por la estatua de Juana Azurduy inaugurada por nuestra presidenta junto al presidente Evo Morales estamos emocionados, se suma sin dudas el valor simbólico nada menor del "donde". En el mismo sitio estaba la estatua de Cristóbal Colón. Y sin juicios sobre su persona pero si con claro juicio sobre lo que representó y evidentemente aún representa Colón, decimos que no negamos la historia, no destruímos monumentos, pero si tenemos una escala de valores que nos hace sentir a personajes de diferentes tiempos y características -sean Juana Azurduy o Raúl Alfonsin-, mas queribles que Colón o que Paul Singer. ¡Y miren que resulto generoso respecto a la amplitud de márgenes propuestos en los ejemplos dados respecto a las dos orillas del asunto ! Es para que entendamos que la discusión no tiene que ver con "peronistas o radicales", tiene que ver con "Patria o Colonia", con "Liberación o Dependencia".

La batalla sigue siendo cultural en gran medida, y aquel Braden o Perón sigue vigente.

Sujetos que miran a Europa como un espejo, en el intento de que Buenos Aires comparta fronteras con Londres. Y lo peligroso es que ese resultado se puede alcanzar desde la entrega de soberanía, pues la soberanía no involucra sólo a lo territorial. Desde la moneda o la delegación de las decisiones económicas se puede tener a un yanki, a un ingles o un alemán tomando las decisiones por nosotros. En la etapa de la entrega neoliberal los centros del poder saqueador decidieron que nos merecíamos un hindú dándonos látigo. Y -para los mas jóvenes- lo que digo no es figurativo.

Esta emoción que sentimos, volviendo a la figura de Juana Azurduy, es el sentir de todo un pueblo que camina en un sentido emancipatorio. El Diario Clarín nuevamente opera políticamente queriendo hacer ver que solamente se trata de "un capricho de Cristina", lastimando ya no a la verdad, sino a nuestra identidad, la de los argentinos orgullosos de ser latinoaméricanos. Quienes entendemos que el "descubrimiento de América" pudo albergar magia solamente en el primer segundo y que luego hubo probada esclavización, robo y genocidio, nos sentimos insultados por el accionar del pasquín apátrida y los cipayos que festejan su insulto.

La nota de ese diario titula "Cristina cumple su capricho: mañana inaugura la estatua de Azurduy", mas me ahorraré el publicarla. Pero cerraré estas reflexiones con un comentario de uno de sus lectores, para que vean con qué clase de tipejos estamos lidiando a la hora de construir futuro. Se anima a decir este militante de la restauración colonialista lo siguiente: "Bueno que se puede esperar de la tal Cristina y el tal Evo, ya cambiaran los tiempos y todo volverá a su lugar. Cristina a su casa(?) y Evo a la selva y Colon donde siempre estuvo."... todo dicho compañeros. Sobre estas cuestiones no puede haber una "neutralidad política" si queremos bien a nuestra Patria y deseamos honrar a quienes dieron la vida por nuestra independencia.


Agrego un video esclarecedor sobre el malinchismo