domingo, 4 de mayo de 2014

El Padre Mugica por Carlos Mugica

Jesús y la política

Por Carlos Mugica

La relación entre fe cristiana y compromiso político es el tema número uno de la reflexión teológica contemporánea. Por eso no resulta demasiado sorprendente que Oscar Cullmann, uno de los más importantes teólogos del protestantismo actual, considerando por católicos, protestantes y judíos sin distinción como el mejor exégeta tal vez, que hay hoy del Nuevo Testamento, se ocupe de la relación que existió entre el Jesús histórico y los revolucionarios de su tiempo.

Nadie ignora que a partir del Concilio Vaticano II, que con su histórica Constitución Pastoral Gaudium et Spes (La Iglesia en el Mundo Contemporáneo, 1964 y, sobre todo, con la Encíclica Populorum Progressio (1966) de Pablo VI, el tema de la relación entre la fe y el compromiso político es el que ha absorbido la atención de los teólogos y pensadores cristianos. Y el proceso se ha ido acentuando cada vez más. Basta a hojear la revista Concilium, que reúne a los más importantes teólogos renovadores europeos y comienza a darle amplia cabida al tema en sus páginas.

Es cierto que en los países mas  desarrollados, que con más precisión desde el Tercer Mundo son señalados corno subdesarrollantes, la problemática teológica es mucho más conflictiva ya que se cuestiona la esencia misma del mensaje revelado. Como decía un gran teólogo' "allí la mordedura llegó hasta el hueso". Se cuestiona no sólo la legítima pretensión de la Iglesia de ser la sucesora de los apóstoles, sino la misma divinidad de Cristo, a quien se pretende presentar como el prototipo del hombre para dos demás, pero no necesariamente como el Hijo de Dios. Al reducir a Cristo a una dimensión meramente humana, presentándolo como el hombre que llegó al fondo en la capacidad de amar, en la entrega a los hombres a través de su máxima manifestación, dando la vida por ellos, se dinamita el dogma básico de la fe cristiana: la Resurrección.

San Pablo enseña: "Si Cristo no resucitó, los cristianos somos los hombres más estúpidos de la tierra". Y tiene razón si Cristo no resucitó, no hay salida para los ciegos, paralíticos y esquizofrénicos de este mundo, por más revoluciones sociales que se propugnen. El marxismo, pienso yo, encuentra su límite más terrible en el pasado. No hay salida trascendente para los que ya murieron. Para el cristianismo, la muerte no existe. Para el cristiano no hay más que una sola vida, pero que tiene tres instancias: la histórica que podemos llamar vida uterina, luego viene el parto que es la muerte, para acceder finalmente a la vida plenamente creadora: la vida eterna, que supone entrar a compartir la existencia tremendamente fecunda y gozosa de Dios. Es entrar, por decir así a crear desde Dios, nuevos mundos. Y precisamente, por ser totalmente creadora, la existencia se vuelve totalmente dichosa.

No obstante esta preocupación constante por salvar el basamento mismo de la fe cristiana los teólogos europeos comienzan a reflexionar sobre el tema religión y política porque munchos jóvenes, hoy, en Europa, entran en crisis de fe al sentir que c' modo de presentación del mensaje cristiano y el rol que desempeña la Iglesia aparecen como sustentadores de una sociedad que agoniza del orden establecido, al que Helder Cámara llama el "desorden establecido".

Sin duda que a nivel cristiano fue decisiva en este punto la toma de posición del Magisterio de la Iglesia y sobre todo, de Pablo VI. En la Constitución Pastoral la Iglesia en el Mundo Contemporáneo, el Concilio exhorta a los cristianos a comprometerse en la creación de una sociedad nueva y a ampliar el campo del compromiso solidario al mundo entero. La encíclica Populorum Progressio precisa más el campo de atención y de acción. Es la Carta fundamental del Tercer Mundo desde la perspectiva católica. No basta ya luchar para que desaparezcan los individuos ricos y pobres, sino que se trata de acabar con los países ricos y los países pobres. No se trata de que los pueblos ricos ayuden a los pueblos pobres sino de que los pobres dejen de ser pobres. Realizar una acción que signifique a nivel de pueblos lo que Helder Cámara quiere para el campesino miserable del Nordeste brasileño: "ayudar al hombre a ponerse de pie". No se trata de "pararlo" paternalísticamente sino de ayudarlo a ayudarse. Aceptar el surgimiento original o inédito de los pueblos del Tercer Mundo. Claro que este planteo de Pablo VI parece ingenuo. Porque para que surjan los pueblos nuevos los países dominantes deben renunciar a sus apetitos imperiales.

Esta necesidad de atender a las crisis internas de las Iglesias que corrían el riesgo de desaparecer con el cambio generacional, es la que en última instancia ha obligado a los teólogos europeos a mirar más allá de sus narices y advertir que existe un Tercer Mundo. No hay duda de que Pablo VI, con su ejemplo, ha contribuido a empujarlos. Por eso no sorprende demasiado hoy que Cullmann, el gran exégeta protestante contemporáneo, amigo personal de Pablo VI y observador en el Concilio Vaticano II, se ocupe de la relación entre fe y militancia política. Es la primera vez que lo hace, ya que hasta ahora sólo le preocupó la relación entre fe e historia desde una perspectiva más distante. Pero es indudable que él mismo ha contribuido a este "aterrizaje" de la teología católica y protestante actual. Con su Cristo y el tiempo, Cullmann fue uno de los pioneros de este siglo en señalar el sentido evolutivo de la formulación de la fe y la relación entre revelación e historia humana, mostrando que Dios no sólo se revela a través del mensaje bíblico sino también a través de la historia humana, a través de lo que Juan XXIII llamará después "los signos de los tiempos". Por eso es que hoy son muchos los teólogos que afirman que Dios se revela ante todo y principalmente a través de la Biblia pero que también lo hace a otro nivel, ciertamente, para los católicos, a través del Corán, Marx, Freud o Einstein. El Cardenal Bea, hablando a cristianos, protestantes y musulmanes, les decía: "Te hemos que compartir la porción de verdad que hay en cada una de nuestras religiones para acercarnos más al Dios que todos amamos". Y Pablo VI, en su discurso a los observadores del Concilio (Cullmann, entre ellos), dirá: "Ustedes (protestantes, ortodoxos) y nosotros (católicos) estamos en un mismo camino, y vamos hacia una novedad que debe ser engendrada".

Esto no significa que la Iglesia Católica renuncie a nada de lo que constituye su esencia, sino al contrario, que explicite su esencia, que explicite todas las virtualidades que contiene en su seno.

El acto académico de la inauguración de los cursos de 1969 de la Facultad libre de Teología protestante de París fue la ocasión para que Cullmann, a través de su trabajo Jesús y los revolucionarios de su tiempo incursionara por primera vez en el campo de la teología política. Es una obra breve, concisa, de 87 páginas, en la que Cullmann nos propone desde el Evangelio, y con el rigor histórico que el tema exige, las bases para reflexionar sobre la relación entre la fe y el compromiso político. Lo que le preocupa a Cullmann en primer lugar es cuál fue la actitud concreta de Jesús, qué fue lo que El hizo y dijo en relación al poder de su tiempo, cómo se situó el Jesús histórico frente a los factores de poder que hoy tiene que encarar un cristiano. Ciertamente que, en el mundo en que se movía Jesús -la sociedad geográfica de Israel, donde lo religioso y lo político aparecían íntimamente fusionados- el problema era más grave y difícil. Cullmann demuestra que Jesús de Nazaret no puede ser encuadrado en ninguno de dos principales movimientos de su tiempo. Su obediencia radical a la voluntad divina, que se asienta en su íntima comunión con Dios, y en la espera de su Reino y su justicia, no se acomoda ni a la perspectiva de los grupos que defendían el orden establecido en Palestina, ni a la de los que combatían por la violencia. Al analizar el comportamiento histórico de Jesús, Cullmann, no niega la necesidad que hoy experimenta un cristiano acerca de cómo situarse frente a las distintas manifestaciones del poder; sostiene que el resultado del análisis histórico debe crear en el cristiano la base que le permita plantear correctamente el problema, eludiendo simplificaciones reducidoras, fruto de posiciones ideológicas dogmáticas que conducen a un Cristo pacifista a outrance o a un Cristo guerrillero.

Es importante señalar que, para un cristiano, el Jesús histórico es un punto de referencia fundamental para reflexionar sobre la validez de su compromiso, pero sin olvidar nunca que Cristo sigue hoy vivo y actuante a través de la historia, a través de su Espíritu, que se expresa particularmente -para los católicos- por el Magisterio de la Iglesia.

Ubicando a Jesús en su tiempo, lo encontramos enfrentado a un movimiento de resistencia religiosa y política: el movimiento zelota. Los zelotes luchan por medio de la violencia contra la autoridad establecida, en la que ven la expresión del paganismo e imperialismo romanos, opuestos a su religión monoteísta y a su libertad como pueblo. Cuando Jesús entra en la vida pública, el problema número uno de Palestina es la resistencia al invasor romano, problema religioso y político a la vez.

Hoy en día, en que tanto se habla de teología de la revolución, se corre el riesgo de hacer de Jesús pura y simplemente un rebelde zelota. Cullmann afirma que esto se explica, dado que la condenación jurídica de Jesús no es decretada por los judíos sino por los romanos. que sólo se preocupaban de la actitud política de la gente. Esto es demostrado por Cullmann de manera indudable dable, sobre todo cuando señala que Jesús fue ejecutado al modo romano, es decir, mediante la crucifixión, y no como la pena de muerte judía, que era la lapidación.

Además, la inscripción sobre la cruz, "Jesús, rey de los judíos", aludía claramente a la razón política de la ejecución: éste pretende ser Rey, por lo tanto, sustituir al César.

Para poder ubicar bien a Jesús en su contexto histórico y percibir la originalidad de su vida y su mensaje, es indispensable advertir -como lo muestra Cullmann- que en los evangelios hay dos categorías de textos, que aluden a palabras y gestos de Jesús: 1) por un lado, los que aproximan a Jesús al zelotismo: a) los que se refieren a la aproximación creciente de Jesús a las masas, b) sus crueles ironías hacia los gobernantes, c) el tener entre sus discípulos a tres antiguos zelotas: Simón el Zelota, Simón Pedro y Judas Iscariote; d) su condenación por los romanos que lo creían agitador zelota, etcétera. 2) Por otro lado, están los textos en que Jesús aparece como adversario de toda violencia y de toda resistencia política: a) las parábolas de la no-violencia, b) el amor a los enemigos, c) orden de no usar la espada para defenderlo, d) rechazo enérgico de todo elemento político en su misión divina, etcétera. En esta línea se puede afirmar que la gran tentación que Jesús rechazó como satánica fue la de erigirse en líder político, en jefe revolucionario.

La raíz común de las dos series de textos contrapuestos está en la esperanza central de Jesús: la espera del Reino que va a venir. Para Jesús, el Reino que va a venir, viene por obra de Dios antes que por obra del hombre. Por eso, todos los fenómenos de este mundo deben ser relativizados lo que no quiere decir minimizados, sino orientados al Reino definitivo. Así, Jesús, al sacramentalizar al amor humano, lo relativiza, es decir, muestra que tiene relación a una instancia más profunda, en que se realiza el amor pleno y total. Esa instancia es el amor en Dios.

El temor a la afirmación de Marx, "la religión es el opio del pueblo" -que históricamente ha tenido validez en muchos casos- no debe impedir el percibir la originalidad del mensaje de Cristo que es evidentemente escatológico (es decir, que mira el fin de los tiempos). Helder Cámara, Luther King, y Camilo Torres, que con su solo testimonio invalidan la objeción de Marx, si se le quiere dar un alcance universal, nunca perdieron de vista que la revolución no significa la instalación del Reino de Dios en la tierra, y que debe ser permanentemente revolucionada y criticada desde la fe, hasta que el Señor vuelva. Ciertamente, esa crítica sólo se podrá ejercer honestamente a los ojos de los hombres de nuestro tiempo, desde adentro del proceso, participando de la acción revolucionaria, aunque se la relativice en el sentido antes expuesto.
Por eso Cullmann señala que la esperanza del Reino futuro (que no es de este mundo), que totaliza la perspectiva de Jesús no lo aleja a Él de la acción en este mundo que pasa, y para este mundo que pasa.


Es evidente que Jesús se sitúa en una actitud crítica frente a todas las instituciones existentes en su tiempo. Forman parte del mundo pervertido que pasará y no tienen, por lo tanto, ningún valor eterno. Jesús es el revolucionario más ambicioso de todos los tiempos, ya que no pretende crear nuevas estructuras, no pretende acabar la explotación del hombre por el hombre, no apunta a una sociedad nueva sin injusticias, sino que pretende crear una nueva vida, un nuevo modo de existir absolutamente impensable para el hombre, e imposible de alcanzar con sus solas fuerzas: la vida divina.

Es cierto que comenzar a vivir esta nueva vida traerá, como consecuencia, cambios profundos en las relaciones humanas y posibilitará la creación de una nueva sociedad. Pero Jesús no pierde el tiempo participando en una acción que encare la destrucción de las estructuras corruptoras mediante la violencia. Él no quiere desviar los corazones de su predicación que es el Reino de Dios, que no es de este mundo. Se trata de un nuevo modo de existir, insospechable para el hombre. Fue necesaria la Encarnación del Hijo de Dios para que el hombre pudiera aceptarla. Así como el mono jamás soñó en convertirse en hombre, la vida divina que Cristo trae al hombre resulta tan desproporcionada a sus apetencias terrenas, que Theilhard llama el salto mortal en la línea de la evolución: el paso del hombre a la vida transhumana, a la vida cristificada.

Jesús cambia en el culto todo lo que se opone a su radicalismo escatológico, todo lo que atenta ya, entonces, contra la nueva vida que anuncia, vida que supone el sano desarrollo en libertad de la interioridad del hombre. Cristo acaba con el culto alienante y exige un culto a Dios que se traduzca en la liberación real del hombre. Por eso Pablo VI dice en su discurso de clausura del Concilio del 7-12-71: "Nosotros, los cristianos, más que nadie, tenemos el culto del hombre". Y dice verdad. Porque en la enseñanza de Cristo, el modo no ilusorio, no tramposo de glorificar a Dios, es el amor real y comprometido al hombre: "Ustedes son mis discípulos, si se aman unos a otros".

Jesús no reniega de la tradición. Elimina de ella los elementos que impiden captar con pureza la radicalidad de su mensaje. Hoy sucede algo parecido con las corrientes renovadoras de la Iglesia, que postulan la socialización de los medios de producción y el advenimiento del socialismo. Buscan su apoyo en la auténtica tradición de la Iglesia, desvirtuada en los últimos siglos por el individualismo capitalista. Y esta auténtica tradición se refleja ante todo en el Nuevo Testamento, que asienta por escrito las vivencias de las primeras comunidades cristianas. Y allí se ve que, desde el vamos, los primeros cristianos vivieron en comunidad de bienes. Mientras resonaban con fuerza en sus oídos las enseñanzas del Maestro, prescindieron de la propiedad privada individualista. A medida que se fueron alejando de su origen, este rigor hacia la propiedad individual fue desapareciendo, aunque siempre en la historia de la Iglesia existieron comunidades de hombres que mantuvieron una distancia radical frente a la posesión de los bienes. Basta recordar a San Francisco de Asís.
La actitud profundamente trascendente de Jesús lo lleva a descartar todo lo que se oponga al mundo directo de su mensaje escatológico, y lo llevó a enfrentarse con los defensores de la letra de la ley y con los zelotes nacionalistas sectarios. Porque Jesús viene a anunciar el plan divino no sólo a Israel, aunque reconoce su peculiar ubicación en la redención, sino a todos. De ahí que su fraternal apertura hacia los paganos y samaritanos escandaliza a los judíos, y en particular a los zelotas, cuyo odio al extranjero era ilimitado.

Cuando los hombres de hoy luchan por extirpar las clases que dividen a los hombres en explotadores y explotados, y se oponen al neocolonialismo y al imperialismo, están reconociendo en la práctica, tal vez sin advertirlo, la fuerza del mensaje que Cristo trajo hace dos mil años.

Los evangelios muestran con meridiana claridad que Jesús estigmatiza sin piedad a los ricos y predica con inusitada violencia contra la injusticia social. Jesús anuncia por un lado, que a la luz del Reino que vendrá, la diferencia entre ricos y pobres es contraria a la voluntad divina. Este juicio sobre el orden social de su tiempo es, como tal, un juicio revolucionario. Pero Jesús como ya dijimos, no apunta a voltear el orden social directamente. El exige otra cosa de sus discípulos: cada uno debe aplicar individualmente desde ahora las normas del Reino futuro. Cada hombre, como individuo, debe ser cambiado por la ley del amor. Jesús se preocupa por hacer desaparecer en el individuo el egoísmo, el odio la injusticia, la falsedad.

Esta enseñanza de Jesús sigue siendo hoy indispensable. Si todos los que hoy en la Argentina nos decimos cristianos, realizáramos a fondo nuestra revolución interior, pasáramos de la injusticia al amor, ciertamente que la configuración de nuestra sociedad sería otra. Y no se daría, por ejemplo, el hecho escandaloso de que solamente en Buenos Aires haya 120.000 departamentos vacíos y más de 2.000.000 de personas viviendo en villas miseria y conventillos. Sin hablar de "cristianos" con dos o tres casas, que viven lo más "panchos", ignorando la situación de miseria de sus hermanos en la fe.

Marcha de acompañamiento y despedida que le brindaron sus amigos, 

compañeros y fieles, después de su asesinato. El 9 de octubre de 1999 
los restos de Carlos Mugica fueron trasladados desde el cementerio de 
la Recoleta a la Capilla Cristo Obrero, donde desempeñó gran parte de 
su tarea pastoral como sacerdote entregado a los pobres, la misa fue 
presidida por el Arzobispo Bergoglio (hoy Papa Francisco). 
El feretro fue llevado en andas por sus hermanos villeros.

Es cierto, como ya antes quedó señalado, que el Magisterio de la Iglesia enseña que la conversión del corazón, para no ser ilusoria, supone hoy una acción política eficaz que busque eliminar las injusticias estructurales. Y que sea natural que una profunda conversión del corazón lleve al compromiso revolucionario, que busque acabar con la explotación del hombre por el hombre como lógica consecuencia.

Ortega decía: "El hombre es él y su circunstancia". Después de Marx, esto no puede ser ignorado por los cristianos. Y toda la enseñanza actual de la Iglesia exige atender ciertamente a la conversión personal, pero simultáneamente a "la circunstancia", que en ciertas situaciones puede ser determinante de las actitudes interiores.

Pablo VI señala en su Carta al Cardenal Roy, refiriéndose a la insensibilidad social de los grandes empresarios, fruto de su tren de vida: "Muchos involucrados en las estructuras y acondicionamientos modernos están determinados por sus hábitos de pensamiento, sus funciones, cuando no lo están, también, por la salvaguarda de sus intereses materiales".
Es cierto, sin duda que la cuestión se resolvería por sí misma si cada individuo se convirtiera tan radicalmente como Jesús lo exige. Pero también es cierto que el condicionamiento estructural puede penetrar hasta la interioridad de la persona e imposibilitarla para el cambio profundo. De ahí que hoy resulta inseparable en el cristiano la conversión del corazón y la acción política que busca la conversión de la sociedad.
El Peronista, Nº 4, 14 de mayo 1974. Solicitada posición política de Montoneros sobre el asesinato (contratapa). Clic para descargar
Los primeros cristianos se tomaron en serio las enseñanzas de Jesús. Por eso vivían en comunidad de bienes (Actos de Apóstoles 4,36-5,4). Y su testimonio hizo explotar la institución madre de la opresión humana: la esclavitud.
Jesús fue condenado a muerte por Pilatos como rebelde político, como zelota. Su mensaje trascendente resultó incomprensible, tanto para la mentalidad teocrática y sectaria de los zelotas como para la mentalidad pagana de los romanos, que se engañaron acerca de las verdaderas intenciones de Jesús. Su esperanza escatológica, es decir, de la realización plena del reino fuera del tiempo, llevó a Jesús a una actitud agudamente crítica frente al poder romano que lo hizo aparecer como zelota. Y los movimientos populares que suscitó su acción, indudablemente aparecían, ante los ojos de los romanos, como levantamientos contra el orden establecido.

El Sanhedrín, como lo muestra el evangelista Juan (Juan 11,48), al advertir que el movimiento popular a favor de Jesús se agranda día a día, toma la decisión de denunciarlo como rebelde político a los romanos, para que la acusación no recayera sobre él.

Cullmann demostró en su momento, en Dios y el César que Pilatos no se limita a ratificar una pena aplicada por los judíos os, sino que es el que eficazmente juzga a Jesús. En Getsemaní es la cohorte romana -y no los judíos- la que apresa a Jesús. Es cierto que la responsabilidad moral le cabe al Sumo Sacerdote y al partido del Sanhedrín (y no al conjunto del pueblo judío), pero la responsabilidad jurídica corresponde exclusivamente a los romanos.

Es cierto que Jesús es condenado por zelota, por revolucionario, pero esta acusación de ninguna manera significa que Cristo fuera realmente zelota, sino que su actitud trascendente, profundamente religiosa, escapaba a toda posibilidad de comprensión por parte de los paganos.

En los Evangelios se ve con claridad que Jesús elude los movimientos populares que suscita con su acción, sobre todo cuando el pueblo trata de hacerlo rey (Juan 6,15) y los zelotas perciben que no quiere adherirse a su partido ni hacer cansa común con ellos. Jesús se atribuye a sí mismo la profecía de Isaías, que presenta al Mesías como el siervo de Jahvé, como un varón de dolores, y considera como la tentación capital de su vida la de erigirse como líder político. Esto queda sugerido en el episodio misterioso de las tentaciones en el desierto. A la proposición del demonio de constituirlo en rey señor del mundo, Jesús contesta: "Apártate, Satán" (Mateo 4,10). Y se resiste a ser llamado Mesías. Prefiere designarse a sí mismo como Hijo del Hombre. Es realmente significativo que prefiera este título aun al de Hijo de Dios. Para los cristianos que miran a Jesús con los ojos de la fe, éste es un índice más de compromiso definitivo del Dios Hombre con los hombres. Cuando se pretende usar la violencia para impedir su detención, se opone enérgicamente. Y coherente con la afirmación de su mensaje trascendente, responde a la pregunta de Pilatos: "Mi Reino no es de este mundo.

Un elemento original de su mensaje, tal vez el más profundo, coloca a Jesús por encima de los antagonismos de su tiempo. El Amor a los enemigos. Es cierto que, de suyo, el amor al enemigo. no excluye necesariamente el enfrentamiento, incluso violento, con éste, en situaciones extremas, como se ha dado tantas veces en la historia, pero Jesús traza las líneas ideales de conducta, válidas para todos los tiempos y que suponen para el cristiano en situación de lucha o aun de guerra una permanente tensión de reconciliación.

Cuando El dice que no vino a traer la paz sino la espada, de ningún modo está recomendando la guerra santa: constata que la decisión que su mensaje exige de los hombres provoca disensiones entre ellos y puede suscitar la persecución en sus discípulos. La historia reciente y actual muestra cómo las palabras de Cristo tienen plena vigencia. Luther King, el apóstol de la no-violencia, es eliminado violentamente. Es que el mundo no puede soportar el mensaje cristiano cuando se expresa con su fuerza original. Las palabras de Jesús: "Si a mí me persiguieron, los perseguirán a ustedes", son para siempre. Pueden dar buena fe de ellas los laicos, obispos y sacerdotes de América latina, que por su fidelidad al Evangelio sufren hoy las consecuencias de la violencia institucionalizada.

La actitud de Jesús en el Evangelio es de una profunda unidad. El quiere afirmar a fondo la trascendencia de su mensaje, su originalidad en un mundo cerrado en la inmanencia. Sin embargo, es fundamental tener en cuenta, como lo señala Cullmann, que su actitud no puede ser traspuesta sin más a nuestros días. Son muchos los teólogos que afirman hoy. Cullmann entre ellos, que en la perspectiva de Jesús el fin del mundo era inminente y, por lo tanto, poco importaba cambiar las estructuras de la sociedad. Es importante entonces, como lo dijimos antes, no absolutizar al Jesús histórico cuando lo buscamos como norma para orientar nuestra actitud frente al compromiso político y la revolución. Para los cristianos, Jesús es el Cristo resucitado que, vivo y lleno de fuerza sigue conduciendo a su pueblo a través de la Iglesia, de su Magisterio y de la Historia. El cristiano de hoy, convencido de que estructuras injustas dificultan la conversión del corazón, no debe olvidar jamás ,la necesidad de la revolución interior.

En la Unión Soviética se ha realizado una revolución social y económica, qué duda cabe. Pero la burocracia parasitaria que impide al pueblo una real participación en el poder político es una realidad indudable. Por más revolución social que se propugne, y hoy es absolutamente indispensable encararla en los pueblos del Tercer Mundo, será necesario realizar el proceso interior de la conversión continua del odio al amor para buscar el poder no para dominar sino para servir. Un no cristiano genial de nuestro tiempo parece haberlo comprendido. Cuando Mao realiza la revolución cultural y habla de la necesidad permanente de revolucionar la revolución está postulando precisamente un cambio hondo del corazón, como también lo exige Jesús.

Este trabajo de Cullmann es un aporte importante para la reflexión de los cristianos, que hoy, tal vez con más seriedad que nunca, asumen el compromiso político y la lucha revolucionaria porque comprende que el Reino de Dios comienza ya en este mundo. Para no falsear su testimonio será importante "o tener vergüenza del Evangelio" (Epístola a los romanos, I, 16) que siempre, en alguna de sus dimensiones, será considerado "locura" por el mundo. Se trata de usar de las cosas de este mundo, buscando su transfiguración, pero como "si no se las usara". Esta tensión entre estar en el mundo luchando por la liberación del hombre en todos los frentes. sin ser del mundo, sin hacer de esta instancia terrena el destino definitivo, es lo que Cristo exige hoy al cristiano, y éste es el desafío que debe asumir sin claudicaciones para ser la sal de la tierra, más allá de su fragilidad e impotencia





Extractos de Peronismo y Cristianismo Carlos Mugica, Editorial Merlin, Buenos Aires, 1973


"¿Qué es glorificar a Dios? No es ponerle veinticinco velas a los santos. No. Sí ayudar a que un hombre sea más hombre. Si yo a este hombre lo ayudo a leer y escribir, glorifico a Dios, porque lo ayudo a crecer como hombre. Ayudar al hombre a ponerse de pie. No pararlo. El sólo se tiene que poner de pie. Ayudarlo a ayudarse." "Antes que hablarle de Dios al hombre que no tiene techo, hay que darle un techo. Darle techo ya es hablarle de Dios. Mejor dicho ayudarlo a que se dé el techo es ayudarlo a ayudarse."


"Hay un pecado personal, fundamental, que es el pecado del egoísmo. ¿Qué es pecar? Es tratar a una persona como si fuera una cosa. No hay más que un solo pecado: el pecado contra el amor. Cuando cosifico al otro, ahí hay pecado. Cuando utilizo al otro, ahí hay pecado. Cuando respeto a la persona del otro, ahí hay amor."

"Y está el pecado colectivo o estructural... ¿Cuáles son las estructuras opresoras? Aquellas que establecen un tipo de dominación de unos hombres por otros. Yo pienso que el sistema capitalista liberal que nosotros padecemos es un sistema netamente opresivo. No solo porque hay muy pocos hombres que se aprovechan del fruto del trabajo de la mayoría, sino porque además las relaciones que se establecen son relaciones de dominación. Relaciones despóticas."

"Por eso, como movimiento de Los Sacerdotes del Tercer Mundo propugnamos el socialismo en la Argentina como único sistema en el cual se pueden dar relaciones de fraternidad entre los hombres. Que cesen las relaciones de dominación para que haya relaciones de fraternidad. Un socialismo que responda a nuestras auténticas tradiciones argentinas, que sea cristiano, un socialismo con rostro humano, que respete la libertad del hombre."

"Los hombres están condicionados, determinados por las estructuras en las que viven. Por lo tanto, tengo que amar a los seres humanos y amar las estructuras que contribuyen a que esos seres humanos se realicen como hombres, a que vivan creadoramente. Y debo tratar de destruir o modificar las estructuras que les impiden vivir de esa manera. Y aquí entra todo lo que hace a la dimensión política."

"La liberación debería realizarse en todos los sectores donde hay opresión. En el orden jurídico, en el político, en el cultural, en el económico y en el social."

"En el orden cultural hay opresión porque el pueblo, y entiendo aquí por pueblo fundamentalmente a los oprimidos, a los trabajadores, no tienen acceso a la enseñanza superior y tienen difícil acceso a la secundaria y aun a la primaria. A veces porque no hay bancos y si los hay porque los chicos tienen que lustrar zapatos para que la familia aguante. Además de esto nuestra enseñanza es tecnócrata y colonialista, para que no moleste, que no incomode el día de mañana y se adecue a este sistema montado sobre la base del lucro."

"En el orden económico y social, nuestra estructura económica es anticristiana y opresora. Primero porque en lugar de estar la economía al servicio del hombre, el hombre está al servicio de la economía."

"Segundo porque lo social está subordinado a lo económico con las consecuencias que acarrea." "En el orden social el índice de mortalidad infantil y de desocupación son cada vez mayores."

"Es un deber de todos los cristianos hoy, entrar en la lucha por transformar la sociedad. Esa es la acción política, la acción que tiende a transformar, a modificar la sociedad."

"La justicia se encarna en la vida entera de la sociedad. No basta darle a cada cual lo suyo en un plano meramente individual. No se trata de que los individuos ricos ayuden a los individuos pobres, sino que se trata de que los pobres dejen de ser pobres. Y hasta ahora, para que los pobres dejen de ser pobres no se ha inventado otro más que este sistema: que los ricos dejen de ser ricos. Hay que ayudarlos a los ricos a liberarse de esas riquezas que Los oprimen y que los llevan hacia el camino del infierno."

"Porque si queremos que los dos millones y medio de hermanos nuestros que viven en las villas miserias estén mejor, evidentemente algunos van a estar peor."

"Hoy los cristianos no podemos rezar el padrenuestro si no hacemos algo eficaz para que disminuya el índice de mortalidad, que en nuestra patria, aumenta día a día. Lo mismo con respecto a las torturas; si yo no estoy haciendo algo para que cesen las torturas, en la medida de mis posibilidades, soy co-torturador de mis hermanos. Porque quizá no soy un opresor directo que comete la injusticia, pero tal vez la consiento o no la reparo en la medida en que no me comprometo a través de una acción política para cambiar las estructuras. El compromiso político hoy, no es optativo, es obligatorio para los cristianos en sentido amplio."

"El problema de la violencia no es un problema virginal: "a mí no me gusta la violencia". Hay que ser un desnaturalizado para estar a favor de la violencia si la opción fuera violencia-no violencia. El problema es que yo no puedo quedarme pasivamente tranquilo ante la situación de terrible violencia institucionalizada que estoy viviendo, porque si lo hago, soy un asesino de mi pueblo que se está muriendo de hambre."

"¿No es violencia institucionalizada, acaso, la que sufre el obrero que apenas reúne 40.000 pesos mensuales, al tener que pagar el precio de la leche, la carne o el azúcar? ¿No es violencia institucionalizada el aumento cada vez más alarmante de mortalidad infantil? "

"Vivimos en un sistema capitalista, en el cual el motor fundamental es el lucro. El lucro es "el" motivo de este sistema económico." "Esta sociedad es inmoral, no solamente porque las riquezas se reparten en forma desigual, sino porque el tipo de hombre que propone esta sociedad es un hombre alienado, un hombre inhumano, es el hombre consumidor, el hombre que "tiene".

"Tenemos que buscar otro tipo de sociedad y aquí aparece la reflexión sobre la posibilidad de acceder al socialismo. ¿Cuáles son las pautas que debe tener en cuenta un cristiano para saber qué sistema puede adecuarse mejor o no a sus valores? Primero, el Evangelio; segundo el Magisterio de la Iglesia y después los signos de los tiempos."

"Pensemos en la comunidad prototípica, las primeras comunidades cristianas. ¿Qué se dice en el libro de los Hechos de los Apóstoles?: ‘Todos los que creían vivían unidos teniendo todos sus bienes en común, vendían sus posesiones y haciendas y las distribuían entre todos según la necesidad de cada uno’. (Cap. 2, 44ss). "La muchedumbre de los que habían creido tenían un solo corazón y una sola alma y ninguno tenía por propia cosa alguna; todo lo tenían en común." "No había indigentes entre ellos porque los dueños de haciendas y casas las vendían y llevaban el precio de lo vendido a los apóstoles y a cada uno se le repartía según su necesidad." "Dieciocho siglos más tarde Marx va a pronunciar una frase evangélica cuando diga: ‘de cada uno según su capacidad, y a cada uno según su necesidad.’"
"Si hoy realmente los que se dicen católicos en la Argentina pusieran todas sus tierras en común, todas sus casas en común, no habría necesidad de reforma agraria, no habría necesidad de construir ni una sola casa. Los casi tres millones de personas que viven en las Villas Miserias en la Argentina, o en conventillos infames y en cuevas –como los indios con los que estuve en Los Toldos – podrían vivir confortablemente bajo techo sin que se construya una sola casa más en el país. Sólo en Buenos Aires hay ciento diez mil departamentos vacíos. Si esta fuera una sociedad cristiana, la gente de las Villas tendría derecho a ocuparlos. Ya de hecho lo han concretado en Córdoba, un grupo de gente de una villa se apoderó de un monoblock. No han hecho más que recuperar lo que les corresponde. Porque cuando la gente dice "esto es mío", ¿quién decidió que es suyo?. El Código Civil Argentino. Pero el Código Civil fue una avivada de doscientas familias que ya se habían apoderado de las tierras y por eso podían decir: "cada uno tiene derecho a ser propietario de lo que tiene". Claro, si todos hubieran largado a cero kilómetro en materia de tierras, muy bien, pero los señores Pereyra Iraola y Menéndez Behety ya eran dueños de media Argentina cuando dijeron ‘hay que respetar la propiedad privada’. "


"En el fondo las discrepancias ideológicas se cierran en dos alternativas, que son: una la alternativa capitalista, que se basa fundamentalmente en que unos pocos sean dueños de los bienes de producción, es decir de los bienes que producen bienes, o sea de las máquinas, donde el hombre tiende al lucro. Esos pocos serán estos que dijo el apóstol Santiago: ‘los ricos que oprimen a sus hermanos’.


"La otra alternativa es el socialismo, en el cual la comunidad es la que tiene el control y la propiedad de los bienes de producción. No son de unos o de algunos, sino de todos. El control popular sobre los medios de producción, que lleve a que los bienes no sean de algunos sino de todos."


Una edición actualizada del libro, con prólogo de Gabriel Mariotto, ha salido en 2012.

sábado, 26 de abril de 2014

¿A quien le sirvió la masacre de Ezeiza?

Por Fabián Curotto

Habia escrito para esta ocasión un largo, larguísimo artículo, pero lo desestimé, pues noté que se enroscaba y que a la vez no sería leído por nadie. Voy al hueso: la Masacre de Ezeiza fué producida por la derecha y le sirvió a la derecha reaccionaria que la provocó. Si, le sirvió a esa derecha enquistada en todo espacio de poder que tenga el mérito de la amplitud en su construcción.
A esta derecha no la llamo "derecha peronista" pues no existe tal cosa, como ayer hablábamos -justamente en Ezeiza- con un compañero. La derecha es derecha: no es peronista, ni es de la UCR, pues su ideología no se embandera realmente mas que con sus objetivos antipopulares. Se puede disfrazar de nacionalista a veces, pero tampoco puede ir muy lejos ese maquillaje pues inmediatamente -tras lavársele la cara- vuelve a su lógica de exclusión y país para pocos; tiene el hambre de engendrar una nueva oligarquía que reemplace a la que a veces dice combatir. Pues oligarquía es club exclusivo, y es lo que buscan y necesitan para su realización tales grupos.
Con Héctor Cámpora en el gobierno era la rama afín a John William Cooke en definitiva la que estaba destinada a forjar el destino de La Patria, siendo una prioridad la Liberación.
Perón habia decía en esos tiempos "tengo muchos años. Yo quiero ser allí el presidente del partido, pero Jefe de Estado no".
Héctor Campora gobernaba, Juan Domingo Peron conducía, la cosa para nosotros venía diez puntos.
El primer interlocutor ante cualquier movimiento sería en primera instancia y logicamente el Presidente Cámpora.
La derecha integrada al peronismo veía que sus ansias se postergaban y hasta tenían posibilidad de fracazar definitivamente... pero ésto es como el ajedrez y movieron con frialdad su trebejo.
José Lopez Rega -personaje oscuro que vergonzantemente fue tenido muy en cuenta- fue síntesis de lo que pensaban que había que hacer, de como se podía embarrar la cancha definitivamente. Y "Lopecito" lo hizo.
Verán que el breve video que comparto al final (lleno de imperfecciones técnicas pero clarísimo en términos políticos) da nota que la seguridad del 20 de Junio de 1973 -arribo de Perón a Ezeiza- estaba a cargo del Ministerio de Bienestar Social, es decir Lopez Rega.
Hoy mi viejo recordaba ambulancias con armas en aquella ocasión. Ambulancias con armas. Mi viejo es muy peronista, por eso recuerda aquello con un dolor inolvidable y por eso hoy se reivindica él mismo como muy cercano al kirchnerismo. Entiende que lo de Ezeiza fue un freno a lo que parecía estar desarrollándose, un freno que muchos años despues la voluntad política de Néstor Kirchner terminó destrabando. Pero -para los actores de esa generación no es cosa menor- recién 30 años después.
Volviendo, veamos el resultado de lo que desencadenó aquella movida: la renuncia del Presidente Constitucional Héctor Cámpora y los orígenes fácticos de la Tripe A.
Los dejo con el video. Que disparaban desde el palco, (en el palco estaban quienes tenian a cargo "la seguridad") eso llega a decir un médico que minutos despues es obligado a cambiar el eje de su dfescripción por la patoteada de un integrante de esa derecha que repudiamos ayer y repudiaremos siempre.
Afirmo personalmente, como peronista y como kirchnerista, que el Peronismo será Revolucionario o no será. Por lo cual estoy y estaré abocado siempre al cumplimiento de ese objetivo. Un abrazo Compañeros.

Click en este enlace para ver el video
http://www.youtube.com/watch?v=CtFu8xsdvuE


Pedro Antonio Menta, que años después reaparecía con militares carapintadas y que en 1973 recibía órdenes del general retirado Jorge Manuel Osinde (estandarte de la derecha reaccionaria)






miércoles, 23 de abril de 2014

Con Cristina, buenas noticias en Tres de Febrero

Cristina presenta nuevas formaciones para el tren San Martín


La Presidente Cristina de Kirchner encabezará este miércoles a las 12 el acto de presentación de nuevas formaciones de la línea del ferrocarril San Martín, que une la ciudad de Buenos Aires con la zona noroeste del conurbano bonaerense.

El acto de presentación de las nuevas formaciones se realizará al mediodía en el andén de la estación de trenes Sáenz Peña, partido de Tres de Febrero.

Precisamente el lunes, la jefa de Estado, al referirse públicamente a ese tema, sostuvo que "vamos a poner en marcha toda la nueva línea del Ferrocarril San Martín, que viaja de la zona noroeste hacía la Capital Federal, donde se han renovado las vías y además todo el material rodante va a ser absolutamente nuevo".

El ministro de Interior y Transporte, Florencio Randazzo, días atrás, había anticipado que el servicio del ferrocarril San Martín "comenzará a funcionar íntegramente con coches y locomotoras cero kilómetro, como primer paso de un proceso de modernización que alcanzará a todas las líneas metropolitanas".

"El miércoles estaremos inaugurando con la presidenta Cristina Fernández de Kirchner esta primera línea totalmente renovada, poniendo 160 coches y 24 locomotoras nuevos a funcionar para un servicio totalmente renovado", sostuvo el ministro.

Fuente informativa: Ambito Financiero

La militancia, el pueblo, allí estará acompañando y festejando este nuevo logro !!

jueves, 10 de abril de 2014

Por qué fracasó el Paro "Nacional"

Por Fabián Curotto

Pongo entre comillas en el título la palabra Nacional, pues creo que no eran sectores demasiado ligados a nuestra concepción de Patria algunos de los que estuvieron de un modo u otro en la organización o el fogoneo de la medida de fuerza difundida como "10A".  Así que no era nacional ni por identidad ni por alcance -si, sabemos que es con la segunda intención que se lo ha denominado como tal- pero en definitiva ni por una cosa ni por otra fue nacional, como apreciaremos a continuación.


(Disgresión: esto de copiar un modismo foráneo para la convocatoria, inspirada en el "11S" -o vaya a saber en que otra efeméride no argentina- particularmente me molesta desde ese lugar en donde veo que empezamos a considerar propio el lenguaje de quienes históricamente nos despreciaron. Recuerdo a los reaccionarios caceroleros del "8N" y no me pareció bueno cuando desde nuestras filas se hablaba tanto del "7D", que a uno lo remitía mas a los "7 Delfines" de Richard Coleman que a otra cosa; pero bien, es un tema mio y por eso lo pongo como mera disgresión. Lo que pido humildemente, y por favor, es que a un hito tan caro como NUESTRO glorioso 17 de Octubre no se lo empiece a denominar... el "17 O" ).


Volvamos al tema de marras. El paro de hoy fue un rotundo fracaso, y se me preguntará el por qué de tal afirmación.  En primer lugar porque no fue mensurable. Con los medios de transporte no disponibles -en el caso de los subtes no disponibles por sabotajes y aprietes a los laburantes, aunque no fue en el único sector que ocurrieron tales cosas-  la mobilidad de las personas se vió anulada por obligación-

Un paro es un derecho constitucional, nunca puede ser una obligación corporativa.
Muchisimos se vieron imposibilitados de llegar a su lugar de trabajo por coerción, no por voluntad propia.
Que los niños no hayan podido llegar a las escuelas no se debió a una decisión deliberada y conciente de los pibes, lo mismo digo de muchas de sus maestras. O sea, se vió un movimiento casi nulo en torno a las escuelas... y sin embargo los establecimientos educativos estaban abiertos, dato para nada menor si nos estamos refiriendo a un paro que se pretendía como "de los trabajadores".

Bancos abiertos, comercios abiertos, oficinas públicas atendiendo, escuelas abiertas...

Pero claro, detras del paro organizado por Luis Barrionuevo, integrante de la Mesa Sindical "Massa Presidente", estaba también Hugo Moyano, quien sabe que con el transporte paralizado el pais queda obligado a parar, repito: obligado.

Nos quedaban los autos. Quienes teniamos voluntad de ir veiamos por televisión que la izquierda que apoyaba éste paro festejado por La Rural (epa ! otra vez la izquierda boba y La Sociedad Rural coincidiendo !!) estaba realizando piquetes en la Panamericana. No nos desalentamos; en cuanto levantaron el piquete nos subimos al auto y fuimos a trabajar, tarde pero fuimos... pero OBLIGADAMENTE tarde.


Entonces damos cuenta con este punto del fracaso de esta medida de los no trabajadores, del paro político ideado por cierta cúpula sindical que ve una pala y se desmaya. No hubo movilización hacia un lugar definido de antemano. Al no haber acto central, al no haber movilización... ¿cómo medimos quienes no fueron a trabajar por adherir y cuantos no fueron por no poder llegar?. Esta cuestión los organizadores la conocen bien, y por eso no se arriesgaron a realizar ese movimiento que permitía medir al menos cuantitavamente el apoyo obtenido. No tuvieron agallas para hacerlo.


Pero el punto dos es para mi mas importante, y es el fracaso cualitativo de la medida. Muchos, muchísimos,  no sabian los motivos del paro. Seguramente fue por mejoras salariales para los camioneros... aunque no creemos que sea eso, pues es sabido -y festejamos- que tienen unos de los mejores salarios, comparativamente. 

Suponemos entonces que por la desindustrialización... aunque fue durante este gobierno que la industria se reactivó, ciertas importaciones se limitaron y se sustituyeron con producción nacional, y dicho sea de paso la UOM no se plegó. Claro, es entonces porque la desocupación llegó de nuevo a girar en torno al 25%, como en 2002... ah, no, tampoco, seguimos en un dígito.

¿Y si pensamos que fue para que Barrionuevo, Moyano y algunos apéndices necesitados de protagonismo y pantalla de cara a 2015 se posicionen? Claramente ahí empieza a entenderse mejor la cosa, cierra mas.


Y los seguidores de "la revolución perfecta", los del PrO (Partido Obrero) una vez mas sirvieron de marco, muy bien chicos: pintoresco marco. Al PO le pongo la "r" en el medio por revolucionarios, no vayan a pensar que es porque los vemos siempre funcionales al PRO y a otros sectores de derecha... claro.

Y el Pollo Sobrero diciendo "A mí me revuelve el estómago estar del lado de Barrionuevo... Acordamos el mismo día (de paro) y punto, hasta ahí llegó nuestro amor"... pero pronuncia la palabra amor... un psicólogo a la izquierda ! (o a la derecha, no sé, me confunden !). Lo que está claro es que cuando no los une el amor los une el odio, pero nunca otra cosa.
Volviendo al fracaso cualitativo, no hubo conciencia de por qué se paraba. Se mezclaban peras con manzanas. Le ponian el micrófono a uno y decia que era por la inseguridad, otro opinaba que era por las paritarias. Es decir, no generaron conciencia del por qué, ese es un fracaso político imperdonable si quieren ponerse al frente de un proyecto, se llame "Retorno a los '90" o como quiera que se llame ese proyecto.

Una de nuestras fortalezas es la concientización y la formación; cuando vamos a una marcha o a un acto SABEMOS por qué vamos y qué apoyamos. En contra de la creencia de que vamos "por el chori y la coca", les aseguro que si hubo una época en donde los compañeros van por convicción a una movilización es ésta. Bueno, no sé si debemos dar tanto detalle de lo mucho que hemos avanzado en este sentido: tal vez nos conviene que los oposicionistas antipopulares sigan menospreciando nuestro compromiso y sigan cayendo en la simplista y errónea lectura de que es por el chori y la coca nuestro compromiso con la Patria.


Lo que sigue es en tono confidente, en voz bajita:

Consejo de un compañero: cuando veas que una y dos y tres veces estas apoyando una medida festejada por La Sociedad Rural.... empezá a cuestionarte seriamente si estas en condiciones de ir tan en contra de tus intereses de clase, o de tus intereses de hacia donde queres que crezca tu país. Abajo dejo un enlace para que recuerdes de qué se trata historicamente dicha sociedad y que intereses defiende. Fijate, este asunto está ahora y para siempre en tus manos...

http://frenteparalavictoria2011.blogspot.com.ar/2014/02/la-sociedad-rural-enemiga-historica-del.html


miércoles, 9 de abril de 2014

Violencia e inseguridad; realidad vs sensacionalismo

Por Fabián Curotto

Siempre he dicho que mayor problema que la inseguridad es el problema de la violencia. Y no lo digo ahora, "con el diario del lunes", lo digo desde hace años, en mi programa de radio.

Como no vivo en un Tupper, y fui victima de algunos delitos desde que tengo memoria. Algunos graves (como tener la casa vigilada ilegalmente durante la dictadura) y otros triviales, como el robo de un reloj barato arriba de un tren o el cobro por parte de empresas privadas de servicios que no contraté (porque eso tambien es delito, sepanló)
Caer en ejemplos personales es reduccionista y arbitrario, pero es el ejemplo que tengo a mano en esta hora solitaria, sepan disculparme por hoy. Si elaboro una "científica estadística de uno" diría que durante el gobierno de Alfonsín es cuando sufrí la mayor cantidad de robos, y si me pongo a sacar cuentas la presidencia de Ramón Puerta para mi fue segurísima, pues durante su mandato no sufrí robo alguno. El auto me lo han robado dos veces -y recuperado en ambas ocasiones- durante los últimos años. Así de arbitrarios y aleatorios  pueden ser algunos análisis.
Es cierto que en esos asaltos por remeras y zapatillas nunca sentí en riesgo mi vida, y que desde la inserción masiva de algunas sustancias como el paco -por nombrar un elemento nuevo en el escenario social- ya nadie puede asegurar que estos incidentes ayer menores terminen hoy sin violencia.
Y me detengo en esa palabra, violencia, la cual creo es la que debe preocuparnos y ocuparnos.
Decía la Presidenta hace unos dias “No se puede pedir que el que siente que su vida no vale dos pesos, sienta que la vida de los demás valga más de dos pesos”. Está frase encierra mucha mas verdad de la que imaginamos.
Hubo una serie de linchamientos hacia delincuentes o presuntos delincuentes y en elllos se buscaba dañar hasta matar a sujetos que habian robado... un reloj o un celular. ¿Vale un reloj más que la vida humana? ¿Vale cualquier bien material mas que una vida?
Y vamos mas allá con esta afirmación que parece una verdad de perogrullo, pero en tiempos de odio reaccionario parece que es útil recordar: la vida de uno no vale mas que la de otro, sobre todos para los que elegimos vivir en una comunidad organizada, con valores humanos.
El Papa Francisco decía sobre los linchados y los linchadores "Sentí las patadas en el alma... Me dolía todo, me dolía el cuerpo del pibe, me dolía el corazón de los que pateaban”.
Eso pasa o pasó en nuestra Argentina. Pero ¿somos una isla en el mundo o la violencia es un fenómeno mundial?
La problemática es mundial y no hay "soluciones perfectas", y si las soluciones nos son presentadas como "planes perfectos" desconfiemos, pues seguramente deben estar hablando de algo ilegal y ominoso.
Estados Unidos, vendido por sus empleados y por algunos desorientados como un estado efectivo a la hora de accionar contra una serie de delitos, es -entre otra serie de fracasos sociales- el mayor consumidor de drogas en el mundo, por lo cual es evidente que el narcotráfico hace lo que se le antoja dentro de sus fronteras.
Pero para no extenderme en esta dispersión, quiero llegar a un punto que nos toca de cerca: por influencia mediática o por lo que diablos sea, Argentina es uno de los países con mayor brecha entre Delito Real y Victimización. Para decirlo crudamente, entre realidad y sensación.
Si la sociedad en su conjunto no toma real dimensión de una problemática -esto es no reduciéndola, pero TAMPOCO exagerándola- dificilmente podamos alcanzar diagnósticos correctos, reacciones correctas o programas correctos a la hora de intentar avanzar.
Tal es la distorsión que si uno pregunta si con el tema Justicia en general está todo bien la mayoría responde que ni lejanamente, que hay mucho por corregir y por mejorar. Pero a la hora de proponer una democratización de esa Justicia, a fin de volverla mas cercana a las expectativas y control o supervisión sobre ella por parte de la ciudadanía empiezan las negativas, las estúpidas negativas, fogoneadas por intereses corporativos y oscuros.
O vemos a quienes se quejan de la inseguridad firmando antidemocráticas y anticonstitucionales Planillas Basura a fin de que el Código Penal no sea debatido en el Congreso de la Nación, que es donde debe debatirse, si hay intención de mejorarlo.
Prefieren que lo debatan por televisión Marcelo Bonelli y Mariano Grondona, como si una solución aplicable estuviese en manos del periodista neoliberal o del amigo de Cecilia Pando.
Para terminar con esta enumeración de obviedades, parece necesario agregar lo siguiente: a la Justicia la manejan los jueces, no Cristina. Cuando un delincuente que no debía salir de la cárcel sale, el que firmó esa excarcelación es un juez, no la presidenta... Si, es increíble pero hace falta aclararlo pues he escuchado análisis colmados de una ignorancia impecable. 
Pues en esto tambien -si insistimos con responsabilizar por conveniencia política a quien no corresponde- nos prestamos a emitir diagnósticos equivocados o distorsionados, y no valdría la pena siquiera intentar debatir sobre la cuestión, pues sería tan tonto como buscar manzanas con un detector de metales para luego preguntarnos por qué no llegan los buenos resultados.
Mientras termino estas líneas sobre la violencia me encuentro online con éste título: "Joven apuñala a 20  personas en una escuela de EE.UU."  Un nuevo ataque en un establecimiento educativo de Pensilvania enciende las alarmas de un país que parece acostumbrado a las masacres. Detienen a un alumno de 16 años. Siete víctimas en estado grave.
Si, claro que tambien hay que considerar como reproducen estos acontecimientos tan habituales en EEUU quienes suelen presentarnos sistemáticamente a ese país como algo que no es.

Publico a continuación un informe de la consultora EGES, para tener un acercamiento a la problemática en nuestra región y para empezar a ver cual es la relación entre Realidad, contra Minimización o Exageración, a la hora de intentar abordar el debate:





Violencia y delincuencia en Latinoamérica 

El Latinobarómetro es una encuesta general que aplica anualmente 
alrededor de 20.000 entrevistas en 18 países de América Latina. Dentro de la 
multiplicidad de preguntas que formula se indaga sobre instituciones de la 
sociedad civil, evolución de la democracia, principal problema del país, etc. 

Recientemente fueron publicados los datos 2013, los cuales según los 
analistas de la institución indican que “(…) muestran una región próspera, cada 
día más educada, más demandante y más rica, a la vez que todavía una región 
con altos niveles de desigualdad”. Más allá de esto hay ciertas consideraciones 
que vale la pena analizar, como cuál es el principal problema del país/región y que 
posición ocupa el delito la inseguridad. 

En la región sólo 6 de 18 países en donde se realiza esta encuesta 
reconocieron que el principal problema de su país era otro que no fuese la 
seguridad pública. Paradójicamente, en países en donde hay conflictos internos 
como Colombia o en aquellos en donde las tasas de homicidios son sumamente 
altas como Nicaragua o Paraguay, reconocieron a la falta de empleo como 
principal problema dejando a la delincuencia en segundo lugar. 

Por otro lado países como Chile, Uruguay e incluso Argentina, que poseen 
las tasas de delito y homicidios más bajas de la región lo reconocen como el 
principal problema. 

Principales problemas reconocidos en Argentina. Año 2013 

  1- Delincuencia/Inseguridad
   2-Inflación
   3-Desempleo/Problemas económicos
   4-Corrupción

Fuente: Elaboración propia en base a datos del Latinobarómetro 2013 

Como se puede observar en el gráfico anterior, la inseguridad ocupa la 
principal problemática en la agenda de la ciudadanía. Esto puede responder a 
múltiples factores: el haber sido víctima o conocer a alguien cercano que haya 
sido víctima de un delito, reconocer que uno es más proclive a verse afectado por  
la delincuencia que por otro problema social (como el desempleo o fallas en el 
sistema de salud) o también la alta exposición que tienen los hechos policiales en 
los medios de comunicación. 

En determinadas situaciones no existe una relación directa entre niveles de 
cuantificables de violencia y lo que se denomina “sentimiento de inseguridad”. 
Puede ocurrir que el nivel de delito aumente pero la perspectiva ciudadana indique 
que se siente más “más segura”, como ocurrió en Bogotá en 1997, o viceversa, 
que lo niveles de delito desciendan pero la ciudadanía reclame mayor seguridad. 

El Latinobarómetro también indaga acerca de los niveles de victimización y 
de delitos con violencia. Esto permite realizar una aproximación mayor al problema 
de la inseguridad ya que permite avanzar sobre la denominada “cifra negra”, es 
decir aquellas denuncias que no se realizan debido a la desconfianza ante las 
instituciones tanto policiales como judiciales. 

El delito con violencia posee una alta correlación con los niveles de 
victimización. Se puede observar que son los países mayor 
violencia los que también tienen mayores tasas de victimización (México, Perú y 
Colombia) en base a datos del Latinobarómetro 2012 

En la comparación entre la victimización y el delito con violencia aparecen 
países con niveles de victimización similares como Ecuador, Brasil y Venezuela 
(32%), pero con una distribución de la violencia muy diversa con 56%, 12% y 16%,  
respectivamente. Esto deja demostrado que tanto la victimización como el índice 
de homicidios son indicadores parciales para comprender esta problemática. 

Comparación de niveles de victimización y de delitos con violencia 
País                    Victimización - Delito con violencia - Diferencia 
Honduras                 36                          15                         21 
Brasil                        32                          12                        20 
Argentina                 39                          20                        19 
Guatemala               35                          18                        17 
Bolivia                      37                          20                         17 
Costa Rica              38                          22                         16 
Paraguay                 30                          14                        16 
Perú                          40                          25                        16 
Venezuela                32                         16                         15 
Chile                         29                         14                         15 
Colombia                 38                          23                        15 
El Salvador              27                         12                         15 
México                     42                          27                         15 
Total Amer Latina   33                         18                          15 
Uruguay                    30                         16                         14 
Ecuador                    32                        18                         14 
Rep Dominicana      27                        15                         12 
Nicaragua                 31                         21                          9 
Panamá                    18                        10                            8 

Fuente: Dammert, L; Lagos, M. (2012) La Seguridad Ciudadana El problema principal de América Latina, 
Corporación Latinobarómetro, Santiago, Chile en base a datos del Latinobarómetro 2012 

Estas paradojas resultan evidentes cuando analizamos casos como el de 
Honduras, que a pesar de tener la tasa de homicidios más alta del continente no 
es el país con la mayor tasa de victimización y ni con la mayor violencia. Por el 
contrario en el caso de Argentina, que si bien posee una tasa de homicidios 
considerablemente inferior a la de Honduras, tiene un mayor nivel de robos con 
violencia, el cual es bastante superior al de la media de la región. 

El problema de la inseguridad es quizás el problema más volátil con el cual 
puede enfrentarse una sociedad y un gobierno, ya que responde a una 
multiplicidad de factores. Más allá de esto, está instalado entre las principales 

cuestiones a resolverse, no sólo en Argentina sino en la región. 








viernes, 4 de abril de 2014

Mugica, la Iglesia y el Peronismo

El 11 de mayo de 1974 moría acribillado a balazos el padre Carlos Mugica cuando salía de la Iglesia Francisco Solano, donde acababa de celebrar una misa. El “cura villero” adhirió incondicionalmente al Movimiento de Sacerdotes por el Tercer Mundo y luchó por mejorar las condiciones de vida de la gente humilde. Nacido en el seno de una familia conservadora y antiperonista, Mugica más tarde se volcaría con fervor al movimiento que lideraba Juan Domingo Perón. A continuación, transcribimos un artículo aparecido en la revista Las Bases, en junio de 1973.
Fuente: Revista Las Bases, Nº 49, “La Iglesia y el peronismo”, por el padre Carlos Mugica, 28 de junio de 1973, pág. 39.

Leonardo Favio y el Padre Mugica
La Iglesia y el peronismo

En momentos en que el pueblo argentino se prepara a vivir lleno de gozo el acontecimiento histórico del regreso definitivo del general Juan Domingo Perón a la Patria es importante advertir la actitud de numerosos católicos que, insertados en la lucha por la liberación nacional, se unen a esta gran alegría.
Si históricamente hubo algún desentendimiento entre la Iglesia y el peronismo, desentendimiento que en realidad abarcó solamente a sectores de ambos lados, éste se debió, más allá de los errores fruto de actitudes personales, a incomprensión por parte de hombres de la iglesia del sentido profundamente liberador del movimiento popular. Se debió a que algunos de nosotros en lugar de analizar la realidad desde el pueblo, desde los pobres como lo manda Jesús en el evangelio, infectados por una mentalidad elitista lo veíamos todo desde una óptica oligárquica. Y claro que para la oligarquía el peronismo era el desastre, la hora de los “negros”.
Pero para los hoy mis queridos cabecitas el peronismo fue, es y será, si continúa fiel a sus esencias y desarrolla su entraña revolucionaria, el movimiento de redención social más formidable que ha conocido nuestra Patria.
Cristo nos enseña en el evangelio que el modo no ilusorio, no engañoso de estar cerca de Él, es estar junto a los hombres. Amar a Cristo es amar a los hombres. Por eso San Juan de la Cruz dice que al atardecer de la vida seremos juzgados en el amor. Cristo en el evangelio se identifica sin más con el prójimo, con el otro y por eso hace depender la suerte eterna del hombre del amor real, concreto y eficaz que haya tenido con su hermano. “Vengan conmigo, benditos de mi padre, porque tuve hambre y me dieron de comer, tuve sed y me dieron de beber, estuve desnudo y me vistieron… apártense de mí, malditos, porque tuve y no me dieron de comer, tuve sed, no me dieron de beber, estuve desnudo y no me vistieron (Mateo 25, 30-46).
Hoy los cristianos hemos comprendido que esta exigencia del amor no sólo tiene una dimensión personal sino también, una dimensión estructural. Tengo que amar no sólo a nivel de individuos sino a nivel de pueblo. Y fue a nivel de pueblo que el peronismo, a través de su paso por el gobierno, realizó el mandato evangélico del amor real y verdadero a los humildes. Basten pocos ejemplos; 900.000 viviendas, leyes sociales que levantaron a los humildes de su situación de explotación inhumana y posibilitaron que el pueblo trabajador se fuera poniendo de pie. La gigantesca obra social realizada por la Fundación Eva Perón bajo la sobrehumana conducción de la inolvidable Evita, etc., etc.
Por eso es importante que hoy los cristianos, después de lavarnos la cabeza de tanta influencia laicista y liberal, nos integremos en este proceso histórico que se ha iniciado en la Patria el 25 de mayo, para no traer agua para nuestro molino pretendieron servirnos de algún trozo del poder para nuestras obras, sino haciéndonos pueblo, luchando con austeridad, honestidad y grandeza junto a los humildes por la liberación nacional. Es decir, asumir el ejemplo de Cristo que no vino a ser servido sino a servir y dar la vida por sus hermanos.
Ya es inminente la llegada del jefe del movimiento del pueblo. En esta hora histórica vale la pena recordar a través de sus palabras, que a veces los católicos hemos olvidado la definición que él nos ha dejado de la naturaleza del justicialismo en su mensaje al Congreso de 1952:
“A lo largo de este mensaje he analizado las realizaciones más concretas de mi gobierno en materia social. Y movido tal vez por un afán de mostrar resultados evidentes, he insistido demasiado en las realizaciones materiales. Debo advertir que esto no significa que, en la escala de valores de nuestra doctrina, los bienes materiales tengan prioridad sobre los demás valores del hombre y la sociedad. De ser así nos pondríamos a la misma altura de los sistemas que han creado la caótica situación del mundo en que vivimos.
”En nuestra doctrina los valores económicos son solamente medio y no fin de la tarea humana, la cual, para quienes aceptamos y reconocemos en el hombre valores externos y espirituales, entraña un destino superior. Los bienes económicos son tan sólo la base material de la felicidad humana, así como el cuerpo es instrumento de la actividad del alma.
”Nosotros procuramos la elevación moral de nuestro pueblo virtuoso e idealista y el desarrollo en su seno de una vigorosa vida espiritual. Sabemos demasiado bien por la experiencia de los años pasados bajo la explotación capitalista, que todo eso es muy difícil cuando la vida de la comunidad no se desenvuelve en un ambiente de cierto bienestar material. Pero sabemos también que el bienestar material de las naciones ha sido muchas veces en la historia la causa de grandes desgracias, de fatales decadencias. Porque cuando un pueblo se propone asumir en la historia un destino superior tiene que poseer profundas reservas espirituales, si no quiere causar a la humanidad más desgracias que beneficios.
”Creo que el pueblo argentino tiene un destino extraordinario que realizar en la historia de la humanidad, y ésta será mejor o peor en la medida en que nuestro pueblo sepa cumplir con su deber histórico.
”Pero el éxito dependerá de las fuerzas espirituales que posee nuestro pueblo al enfrentarse con su propio destino”.
”Me permito hacer en este momento un llamamiento a todos los que, de una y otra manea, tienen sobre sí alguna responsabilidad en la formación moral y espiritual de nuestro pueblo. Nosotros hemos creado todas las condiciones materiales necesarias para que un pueblo satisfecho pueda pensar en las tareas y actividades superiores del espíritu, y las hemos favorecido y fomentado en todos los grados de su escala”.
”Es necesario que cumplan ahora con su deber los responsables directos de la educación y de la formación moral y espiritual de nuestro pueblo, pensando que sobre ellos descansa también, en mayor o menor grado, la felicidad del mundo venidero”.
”Semejantes tareas, sin sentido para los que no ven en todo nada más que el resultado de fuerzas económicas y materiales, tienen fundamental importancia para nosotros, para quienes seguimos creyendo en los destinos eternos del hombres y de la humanidad”.

miércoles, 2 de abril de 2014

Dardo Cabo en nuestras Islas Malvinas

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Dardo Cabo nació en Tres Arroyos el 1 de enero de 1941, era hijo de Armando Cabo, trabajador de la fábrica Istilart, Secretario General de la C.G.T regional y uno de los principales colaboradores de Eva Duarte de Perón. A los pocos años sus padres se separaron y se radicó en Buenos Aires junto a su madre, María Campano.
A comienzos de la década del '60 fundó el Movimiento Nueva Argentina, de clara tendencia nacionalista y peronista, y años después se alineó con Descamisados donde creó el periódico de la agrupación, que llegó a ser el más influyente de la resistencia peronista. Iniciados los años setenta pasó a formar parte de Montoneros y logró el tan esperado retorno del General Perón.

Dirigió, el 28 de setiembre de 1966, un desvío en un vuelo que hizo historia.
Dardo Cabo, al frente de un grupo de 17 hombres, tomó un avión de Aerolíneas Argentina y lo desvió de su ruta regular entre Buenos Aires y Río Gallegos, rumbo a las Islas Malvinas. En el archipiélago, en poder de Inglaterra, plantaron banderas argentinas y reclamaron simbólicamente la soberanía.
A 38 años de aquel episodio, conocido como Operativo Cóndor, El Periodista reconstruye los pasos del vecino que, diez años más tarde, fue asesinado por la dictadura militar
La noticia conmocionó a la opinión publica e incomodó al gobierno de facto presidido por Juan Carlos Onganía, quien había derrocado al Presidente Arturo Illia.
El miércoles 28 de septiembre de 1966 dieciocho jóvenes obreros y estudiantes, pasajeros del vuelo 648 de Aerolíneas Argentinas que unía Buenos Aires-Río Gallegos, desviaron la aeronave hacia las Islas Malvinas con el fin de recuperar simbólicamente la soberanía y generar contradicciones en el flamante gobierno. Se consumaba así el Operativo Cóndor.
Ni bien se conoció el episodio, los diarios nacionales informaron que entre los tripulantes se encontraba -el dirigente de la Juventud Peronista, Eduardo Cabo. No era Eduardo, sino el tresarroyense Dardo Manuel Cabo, quien efectivamente comandaba el operativo.
Sus integrantes, autodenominados cóndores, tenían entre 18 y 32 años y militaban en diferentes agrupaciones nacionalistas y peronistas.
También había sido invitado el periodista del diario Crónica y director de la Revista Así, Héctor García y entre los pasajeros se encontraba el Contralmirante José María Guzmán, gobernador del, por ese entonces, Territorio Nacional de Tierra del Fuego e Islas del Atlántico Sur, quien por fin se encontraba en parte del suelo argentino que supuestamente gobernaba y nunca había imaginado pisar.
-Les informamos que nos quedamos a vivir en tierra Argentina e invitamos al gobernador a plegarse bajo nuestra bandera, fueron las palabras que Cabo escribió en la proclama que entregaron al gobernador inglés.
Puerto Rivero
Dardo Cabo estudio como alumno pupilo en el Colegio San José de Calasanz, ubicado en pleno barrio de Once. Antes de abandonar la niñez ya conocía muy bien lo que era la persecución política y frecuentemente desensillaba, aconsejado por Armando, y viajaba a Tres Arroyos para disfrutar de la protección de sus tíos y la tranquilidad del pueblo natal.
A las 8:42 del miércoles 28 de septiembre, el avión DC4, con bandera Argentina, aterrizó en una despareja pista para carreras hípicas, ubicada detrás de la casa del gobernador. Inmediatamente los habitantes de las islas se acercaron a observar aquel extraño suceso, mientras que dos vehículos se ubicaron en los extremos del avión para impedir que retome vuelo.
Ante la mirada de todos, los cóndores bajaron armados y colocaron, en diferentes lugares de la pista, siete banderas argentinas que flamearon por más de 24 horas en Puerto Stanley.
Rebautizaron el lugar como Puerto Rivero, en homenaje al gaucho entrerriano que gobernó las Islas Malvinas durante varios meses entre 1833 y 1834 luego de rebelarse, boleadoras y facón en mano, junto a ocho compañeros, contra los invasores ingleses que los mantenían trabajando en condiciones infrahumanas.
La aventura de los jóvenes incomodaba al gobierno de la Revolución Argentina que se definía como nacionalista y sin embargo estrechaba sus vínculos con Inglaterra y Estados Unidos.
Se cumplían tres meses de la asunción al poder de Onganía y el canciller Costa Méndez reclamaba formalmente por las Islas en la reunión anual de las Naciones Unidas. También en ese momento se encontraba en el país el príncipe Felipe, esposo de la reina de Inglaterra, en una visita no oficial, como presidente de la Federación Ecuestre Internacional, con motivo del Campeonato Mundial de Hipismo que se iba a realizar en Argentina.
Ante la aprobación popular por el Operativo Cóndor, el gobierno emitió el 29 de septiembre un comunicado donde destacaba que -la recuperación de las Islas Malvinas no puede ser una excusa para facciosos. Igualmente las adhesiones no tardaron en aparecer. Las ciudades de Buenos Aires, La Plata y Córdoba, entre otras, fueron escenarios de numerosas manifestaciones populares donde se festejaba la osadía de los jóvenes.
Regreso con pena
Cabo inició su militancia política a muy temprana edad, padeciendo la cárcel durante la Revolución Libertadora -la "Revolución" Fusiladora- en 1955 que depuso al General Juan Domingo Perón y fue nuevamente detenido durante el gobierno de Arturo Frondizi.
Casi 48 horas después del aterrizaje en las islas, los integrantes del plan Cóndor depusieron su actitud, entregaron sus armas y fueron alojados en la Iglesia de Puerto Rivero, bajo la protección del sacerdote del lugar, Rodolfo Roel ,quién incluso les dio una misa en castellano en el avión.
El barco de la Armada Argentina, Bahía Buen Suceso, fue el encargado de hacerlos volver al continente donde no los esperaban las condecoraciones sino las frías cárceles patagónicas.
El Juez Federal de Tierra del Fuego, Miguel Angel Lima, procesó a los integrantes del Operativo en atención a los delitos de privación de la libertad personal calificada y tenencia de armas de guerra, por los que finalmente fueron condenados a distintas penas el 26 de Junio de 1967.
Esta sentencia fue confirmada por la Cámara Federal de Bahía Blanca, el 13 de octubre de ese mismo año.
El gobierno ilegítimo y cipayo de Onganía tomó partido. Sobre Dardo Cabo recayó la pena más extensa, por ser el jefe de la operación.
Se casó estando en la cárcel, con María Cristina Verrier, la única mujer que protagonizó el Operativo Cóndor, y tuvieron una hija a la que llamaron María, igual que la abuela paterna.
Cabo murió 10 años después de pisar Malvinas, el 7 de enero de 1977, cuando acababa de cumplir 36 años y padecía su cuarto período en prisión. Fue fusilado cobardemente por la dictadura civico-militar que gobernaba desde 1976, en un traslado desde la penitenciaría Nº 9 de la ciudad de La Plata. Oficialmente se informó que había resultado abatido en un intento de fuga.
Cuando en 1982 el gobierno militar tomó la decisión de recuperar las Islas, dispuso por decreto que Puerto Stanley pasara a llamarse Puerto Argentino, a pesar de que en la sociedad estaba instalada la denominación de Puerto Rivero.
Paradojas de la historia, dieciséis años después de la gesta de Dardo Cabo y sus compañeros, Costa Méndez ocupaba el mismo cargo de canciller. Tanto el gaucho entrerriano, abatido durante los heroicos combates de Vuelta de Obligado, como el cóndor tresarroyense, asesinado por la última dictadura militar, intentaron ser eliminados de la memoria de los argentinos.
Sin embargo, hoy forman parte de la lista de hombres imprescindibles, siguiendo la clasificación de Bertold Brecht, que lucharon toda su vida.


Basado en la publicación
El Periodista de Tres Arroyos (con correcciones)