jueves, 23 de junio de 2016

Multisectorial contra el Tarifazo

Muchos compañeros venimos participando de esta Multisectorial. Desde algunos gremios se acompaña activamente cada iniciativa surgida de esta confluencia, donde se mencionó con claridad que estamos convencidos que el sujeto histórico de todo avance sustancial en lo político-social es el trabajador organizado.
Ayer, durante la tercer reunión, se marcó que estas necesarias reuniones que se desarrollan en el Hotel BAUEN son de carácter evaluativo y organizativo, y que la verdadera importancia está en el activo acompañamiento de las acciones que de allí surjan. En este ámbito semanal organizativo, además de propuestas, se escuchan también los testimonios sobre los avances de los amparos presentados, así como se comparten miradas sobre los escenarios y desafíos que afronta cada sector que participa del espacio.

F.C.

Florecen Multisectoriales


La multisectorial de CABA contra el Tarifazo compuesta por Empresas Recuperadas, Clubes de Barrios, Centros Culturales, Cooperativas, Centros de Jubilados, Pymes, Comerciantes, consumidores, Bibliotecas y Sindicatos, tuvo su tercer reunión consecutiva en el Hotel BAUEN donde analizaron las actividades realizadas ante los Ministerios de Energía y Trabajo y, trazaron una agenda común sobre futuras actividades y movilizaciones con organizaciones provinciales y locales.
En la apertura los organizadores cedieron la palabra a los compañeros de la Multisectorial de la ciudad de Rosario quienes comentaron cómo se están organizando frente a los aumentos de tarifas que perjudican a los distintos sectores productivos y sociales, en particular a los pequeños comercios y empresas de la Ciudad. En este sentido, Juan José Cisca, miembro de Apyme contó que la semana pasada presentaron un amparo elaborado por un grupo de abogados y que actualmente están coordinando junto con espacios similares para confluir en la Red de Multisectoriales Federales que podrá unificar todos los reclamos contra la suba de servicios que afecta notablemente a los sectores productivos, sociales y culturales.
En otro orden, Cisca contó con lujo de detalles la represión ejercida por la Gendarmería y ordenada por Mauricio Macri el lunes pasado que no dudó en vallar los accesos al Monumento a la Bandera, reprimió y atacó con carros hidrantes a quienes acudieron” pacíficamente” para manifestarse contra la suba indiscriminada de las tarifas de los servicios públicos. En tal sentido, la Multisectorial de CABA decidió repudiar y condenar la represión y se votó que una delegación de Buenos Aires  acompañe el próximo lunes por la mañana a la movilización convocada frente a los Tribunales de Rosario y coordinar acciones tanto como con los compañeros de Rosario como de otras provincias organizadas.
Además, la Multisectorial decidió acompañar la iniciativa de las organizaciones barriales que colocarán mesas de difusión y concientización contra el Tarifazo con el objetivo de facilitar a todos los vecinos información contra la suba indiscriminada de los servicios.  Se definió que se ofrecerán materiales como afiches, volantes y se incentivarán las charlas “cara a cara” con los ciudadanos en pos de lograr la unidad de todos los sectores contra las medidas de ajuste del gobierno de Macri. En esta línea, la Multisectorial acompañará a los Trabajadores del Estado ATE Capital a la marcha del 30 de junio frente a la Jefatura de Gabinete para denunciar la Emergencia Laboral y Social que lleva a cabo el Gobierno de Rodríguez Larreta.
Cómo cierre se convocó a la próxima reunión de la Multisectorial de CABA el próximo lunes 27 de junio a las 17 hs para coordinar las acciones del 9 de julio, entre otras medidas.


Fuente del texto www.facta.org.ar


martes, 21 de junio de 2016

Miles de personas expresaron su apoyo a Hebe

Somos miles de personas las que expresamos nuestra solidaridad con la presidenta de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, frente a la avanzada judicial y mediática que, una vez más, ataca su lucha, que lleva 39 años ininterrumpidos.

Periodistas, referentes de la cultura, diputados, docentes, estudiantes, trabajadores y militantes de Argentina y de diversos países del mundo enviaron su adhesión al texto que se reproduce a continuación.

Tras el texto, los nombres de todos los que manifestaron su apoyo a Hebe y a las Madres, sin agregar aquí los llamados, las cartas y las manifestaciones de afecto que circularon por las redes sociales y por correo electrónico.

"Los abajo firmantes expresamos nuestra solidaridad con la presidenta de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, ante esta nueva avanzada de la corporación judicial, que pretende convertirla en un "chivo expiatorio" para mancillar su lucha en defensa de la vida.
Expresamos nuestro rechazo más absoluto a esta nueva operación del Partido Judicial y nuestro apoyo incondicional hacía su persona y hacia las Madres que integran la Asociación.
Las queremos, las abrazamos, las respetamos y les agradecemos el ejemplo de tantos años de lucha.
¡El pañuelo no se mancha!"

Mariana Moyano – Ari Lijalad - Nora Veiras - Romina Calderaro - Teresa Garcia - María Pía López - Maru Ludueña – Miguel Funes – Lauro Grande - Cynthia García – Laura Portos – Julián Axat – María Sucarrat – Prensa Madres - Pedro Brieger – María Seoane – Martín Sabbatella - Fernando Torrillate – Néstor Picone – Leo Cofre –Daniela Bambil – Adrian Grana – José Campagnoli – Andrea Conde -Monica Macha- Ariel Basteiro – Martín García - Leonardo Vázquez – Carlos Barragán – Luciano Galende - Aníbal Fernández – Javier Vicente – Ana Jaramillo – Leandro Montini – Daniel Ballester – Carlos Raimundi – Francisco “Manteca” Martínez – La Néstor Kirchner – Carlos Caramello – Pablo Taricco – Fabián Restivo – Trabajadores de Madres – Florencia Saintout – Bloques diputados nacionales Frente para la Victoria – Leonardo Grosso – Gustavo López - Felipe Deslarmes – Edgardo Mocca - Alcira Martínez – Pablo Roesler – Liliana Valle – Eduardo Aller – Daniel Narezo – Fabiana Segovia – Pablo Llonto – – Ignacio Mitoff – Francisco “Paco” Durañona – Demetrio Iramain – Washington Uranga – Martín Piqué - Bloque del FPV-PJ de La Cámara de Dip. de La Provincia de Buenos Aires – Paula Penacca – Leandro Gianello - Agustín Bruera - Padre Ignacio Blanco - Eduardo de la Serna - Carlos López - Eduardo Nájera - Juan Alonso - Rubén Pascolini - Ricardo Forster - Alejandro Apo - Adrián Albor - Jorge Giles - Roberto Caballero - Javier Romero - Padre Francisco "Paco" Oliveira - Emilio Cartoy Díaz - Leopoldo Moreau - Eduardo López - Silvia González - Pablo Ferrero - María Itumelia Torres - Lorenzo Galindo Torres – Elvira Romera – Sylvia Fernández - Pablo Zamorano - Elena Corbalán - Francisco Peralta - Sergio Fabián Bauer - Ernesto Espeche - María Cisneros Corvalán - Carlos Méndez Bogado - Pirén Gutiérrez - Wences Rubio - Carlos Echeverría - Coco Garfagnini – Nicolás Bernardo - Mano de Obra K (Córdoba) - Casa de Medio Camino, Córdoba - Radio Feroz, (Córdoba) - La 13 de Agosto - Martín Fresneda - Myriam Arancibia - El Ortiba, Colectivo de Cultura Popular - Marta Vassallo - Jorge Mancinelli - Silvia Fuerte – Pablo Gularte – Evangelina López – Teresa Martínez – Roxana Sosto – Brigitte Salazar – Cristina Aguilar – Graciela González – Christian Peralta – Claudio D’Onofrio – Alejandra Gabriela Ríos – Valeria Dimitrio – Darío Ferrazzano – Marcelino López Domínguez – Sabrina Marino – Susana Albamonte – María del Carmen Pérez – Cristina Mangravide – Amalia Verónica Vertiz – María de los Ángeleas Fernández – Indira Merlo – Brian Faccioli – Nadia Delfina Merlo – Diego Kogan – Gabriel Fernández – Camila Sabbatella – Patricia Coronel – Carlos Daniel de los Santos – Sara Galoppo – Julieta Gelabert – Eduardo Keller Sarmiento – Silvina Rivilli – Germán Benítez – Gloria Mustapich – Marco Antonio Leiva – Luciano Ángel Russo – Karina Pérez – Alberto Ángel Russo – José Martín Sierra – Carmen Raña – Juan Pablo Darioli – María Florencia Mandarino – María Laura Vaca – Fernando Formigo – Marcelo Martínez – Florencia Rivero – Eduardo Masramón – Maximiliano Ballerio – Paula Pavcovich – Evangelina Leyes - Yamilee Ginott Villanueva – Natalia Ponti – Roberto Santiago Retta – Sergio Carino – María Victoria Yampa – Adriana Mazzitelli – Marcela Toniolo – Patricia Botana – María Laura de Francisco – Yael Geller – Marcelino Morel – María Carrizo – Mercedes Pérez – Abal Fernández Mella – Ernesto Monteiro – Daniela Díaz – María E. Mansilla – Juan Andrés Pintos – Valeria Encinas – Silvia Mansilla – Sebastián Suárez – Yanina Bulacio - Cinthia Nuñez – Graciela Vila – Patricia Navarro – Luis Horacio Santucho – Tomás Herzovich - Vladimiro Chiattone - María Laura González – Lucía Otero - Alex Islas - Luis Alberto Belloli - María Eva Wetzel – Florencia Calvo – Lisandro Sagué – Patricia Paggi – Pamela Viera – Lucas Braun – Alexis Reninson – Juan Cruz Cosio – Sebastián Araujo – Lucía Sibellino – Cristina Solano – Flavia Ferazzoli – Julieta de Vedia – Germán Ramírez – Soledad di Meco – Mario Daniel Bertuzzi – Ignacia Fernández – Gisela Romina Páez - Vianney Nayeli Montiel Nogueras – Sebastián Pizarro – Esteban Ways – Nuria Clerici – María Griselda Henríquez – Sandro Costamagna – Walter Valente – Evelyn Dacaro - Celestino Nahuel Senzamici - Mabel Adriana Geraldes – Roberto Simon - Ricardo Omar Bourquin – María Agustina Suárez – Arminda Atala – Olga Castro Busso – María Cecilia Chiesa – Mario Luis Agüero – Fermín Alberdi – Carla Romano Roth – Sonia Aquino - Nora Andrea Terenziani – Christian Perri – Brenda Ghiberti - Sergio Armando Gargaglione – Claudia Gómez - Juan Carlos Gasparovic - Verónica Beatriz Mieres Romero - Félix García Colombi – Florencia Sosa – Sandra Massimino – Miguel Ángel Osorio – Cecilia Rizza – Enrico Vecchiotti - Cristina Rosa Casalvieri – Maximiliano Álvarez - María Eva Noelia Alamo – Valentina Gregorio – Ester Cristina Marioni – David García Fernández – María Quintero – Gustavo Héctor Toyos – Luisa Ana Cerutti – Graciela Franco – Wanda Denise Sosa – Facundo Jaubrena – Cecilia Rizza – Karina Ayala – David Giordano – Florencia Márquez - Pablo Sebastián Abregu - Ana María del Pilar Dominguez - Silvio Esteban Canteros – Julia Preiato - Mariela Malena Litrenta – Jeremías Blanchard – Sara Vaiser - Martín Díaz - Patricia Ruiz – Marisa Viola – Cristian Gabriel Jaime - Humberto Benjamín Piccione - Natalia Verónica Ontivero – Juan Godoy – Liliana Córdoba – Gabriela Chaparro – Corina Busquiazo – Ana Torcida – Santiago Barea – María Belén Estévez – Graciela Medina – Dolores Ferrari – Soledad Pregoni – Patricia Barroso – Roberto Arévalo – Juan Monasterio – Isabel Cullen – Magalí González – Romina D’Alfonso – Javier Vitali – Graciela Towarnicki - Alberto Claudio Grozo – María del Cármen Fameli - Gervasio Ariel Javier Mascia - María Fernanda Garbero - Alexis Elio Marcial Vizcaíno – Santiago Lator Arias - José Martín Salas – Laura Mazzocchi - Jorge Ariel Melian – Fabiana Verón - Carolina Chimenti - Micaela Soledad Alessandra - Daniel Bello - Andrés Miranda – Savina Uset - Ana María Sabio - Aurora Ángela Nazarre - María Inés Weigel Muñoz - María Eugenia Veloso - Manuel Rodríguez – Tamara Barreto – Mabel Gagino - Patricia Cárrega - Omar Diessler - Denis Fabián Rojas Méndez – Fernando Saccheri - Anahi Maria Loredo – Silvina Mascareño – Federico Ledesma – Ana Griselda Mansilla – Carla Paglia – Patricia Borgarini – Gustavo Castaño – María del Carmen Romano – Liliana Litvin - Jesús Elías Dib Ashur – Gustavo Seijo – Eduardo López – Patricia Macchi – Rosana Heinrich – Elizabeth Rivilli – Sandra Cristina González – Demian D'Aquila – Daniel Arce – Lucía Farías – Marcelo Lezcano – María Fernanda Meli - María Angélica Buccicardi – María Victoria Aquino – Cristian Juan Bordón – Malena Capeluto – Jesica Astudillo – Daniel Horacio Díaz – Oscar D'Aquila – Eliana Aranda – Yamila Mora – Stephanie Peuscovich - Carlos María Scappatura - Lidia Virtudes Elena Della Santa – Lucía Medina – Carlos Oviedo – Mirian Sofía Sassone – Javier Horacio Elia – Guillermo Mansotti – Miriam Figueroa – Marcela de Rose - Maria Cecilia Martelli – Matías Arreyes – Luz Etchevest – Bibiana Carnelli – Constanza Poj – Javier Schaub - Rocío Ruiz - María Cecilia Páez Molinero - Roberto Pesino – Jorge Svaton - Norma Beatriz Kauffmann – Florencia Rial - Evelin Dietrich – Martina Jara - Irina Marisa Peña Moncada - Horacio Abraham Albornoz - Hugo Mario Basquin – Paula Geraldes - Nadia Jimena Herrera – Mariana Spalvieri – Ana Carolina Ramírez – Macarena Leguizamón Buron – Julia Beitelmajer – Rodolfo Morales – Marcelo Benítez – Analía Astorga - Mario Jorge Yannoulas - Lorena Lafroscia – Florencia Guaglianoni – Roberto Díaz – Stella Álvarez - María Pia Zubillaga - Pablo Diego Mateo Villarruel - Giuliana Uliarte - Paola Isabel Mejía Rodríguez – Tomás Vergara – Leticia Jofre – Nora Inés Díaz – Sergio Méndez Sierra – Melani Savid – Silvia Varone – Carlos Madriñal – Natalia Espíndola – Martín Aguilar – Bernardo Álvarez Rodríguez – Victoria Palacios – Lujan Meza – José González - Daniela Ayelén Di Leo Márquez – Sergio Magozzi – María Julia Sobral – Noelia Lizarraga – Sandra López Barbeiro – Delia Ester Panizza – Analía Soria – Cristian Ivan Sevasco – Diego Romano - Patricia del Valle Barros – Andrés Babino – Cecilia Zarranz – Agustina Venslavicius - Oscar Ernesto Casciani – Luis Guillermo Acuña – Luis Alberto Gómez Salas – Celeste Ciriza – Julio Rudman – Ramón Maidana – Leonel César Altamirano – Mercedes Prado – Mariana Barrera – Daniel Arnedo – Cristina Albornoz – Carlos Medrano – Moira Mc Loughlin – José Rizzo – Telmo Elías Luna – Mabel Castro – Facundo Lafalla – Silvia Salvatore – Ezequiel de Olivera - Wilmer Mario Canaviri Cussi – Mabel Castro - Juan Godoy Castagnino – Silvia Psisva – Silvia Giasone – Ines Binstock – Verónica Mostafa – Elina Riquelme – Norma Castillo - Gaea Riondino (Italia) – Santiago Paredes Adra – Santiago Llamas – Fernando Lapetti – Marianela Flores Bovo - Maria Juana Etcheverry – Luciana Melita – María Graciela Martínez – Félix Lorenzo - María Dulbecco – Ricardo Isuregui – Gabriela Oviedo – Andrea Previde – Norberto Arana - Ricardo Isaías Elizaur Ayala - Mabel Schmidt – Laura Vecino – Daniela Morales - Darío Meza – Luigina Cantacessa – Alejandro Arnolf – María Gabriela Ferrari – Gastón Catroppi - Susana Lucia Pannocchia – Jezabel Rongerá Linares – Tamara Ocampo – Beatríz Rossi - Charlotta Lennartsdotter – Alejandra Nicora – María Soledad Galarza - Silvina Lissandrello – Marcela Montenegro – Marcela Díaz – María Eva Esper – José María Maccarrone – Patricio Martínez – Jorge Luis Suárez – Gladis Ruiz Díaz – Elida Noemí Barrientos – Hernán Baratti – Susana Amalia Ortega - Ricardo Sayar – Mónica Pradines – Paula Gruñeiro – Paula Lanza – Melchor Planté – Diego Landi – Luis Riel – Mónica Ochoa Magallanes – Laura Cannataro - Sabatino Annecchiarico – Ayelén García – Diana Aravena – Silvana Sosa – Miguel José Coronado – Javier Pasaragua – Mónica Castañeira – Micaela Chanaco – Deorlinda Enrique – Jorge Rosman – Natalia Micaela Rodríguez – Norberto Sassi – Nicolás Nava – María Paz Amengual – Ana María Rodríguez – Marta Molina – Rosa Calderón – Cristina Sánchez – Roberto Andrada – Edgardo Emiliano – Carlos Abel Fernández – Melina Lescano – Víctor Fernández - Verónica Beresiarte – Osvaldo Bocero – María Eugenia Poumé – Mirella Lescano – Ana María Cano – Miriam Canchero – Cintia Pili – Silvina Kelhoffer – Natalia Quiroz – Luis Miranda – Sandra Corral – Mariano Varela – Gisela Ricco – Rodrigo Velázquez – Rosana Fortunato – Gabriela Figueroa – Laura Ocampo – Macela Riportella – Alex Herrera Rodríguez - Patricio Secondi – Franco Catalani – Ana María Larregina – Eduardo Camus – Odila Tablar – Jorge Secondi – María Alicia Ortolani – Carla Contardi – María Belén Abraham – Romina Aquino – Cristian Corsi – Candelaria Astorga – Carolina Mabel Leal - Patricia Kapezyk - Zunilda Olga Quatrin – Florencia Muñoz – Claudio García – Verónica Zarranz – Mabel Toledo – Marcos Ocampo – Mariana Zalazar – Leticia Gómez – Daniela Neira –Viviana Relloso - Barbara Soledad Chávez Asencio – Fernando González – Elena Dragonetti – Eduardo Moreno – Miguel Erglis – Gabriela Ramos – Liliana Vázquez Lorda – Julio Ciccone – Ayelén Calderón – Eduardo Sívori - Agustina Lanfiutti – Micaela Chacano – Roque Jimenez – Mabel Navarrete – Daniela Nuñez – Elsa Herrera – María Isabel Crosetti – Flora Beatriz Nuñez – Christian Pate – Alejandro Martínez – Mónica Isabel Álvarez – Patricia Ruffino – Germán Stufano – Liliana Bisgarra – Juan Pablo Carrizo – María Guadalupe Arayes – María Cristina Anglada – Aurelia Collia – Néstor Echeverría – Braian Obando – Daniel Ríos – Patricio Dulema – Pablo Usabiaga – Alberto Huentelen – Silvia Quinteros – Isabel del Valle Verón – Leonardo Blanco – Elina Juárez – Ana Sosa – Marianela Oyanto – José Santeiro – Ariadna Mársico – María Laura Rodríguez – Guillermo Souza – Bárbara Welsh – Verónica García – Rubén Caligaris - Kalym Adrián Soria – Nahuel Merino – Soledad Gómez – Liz Mendieta – Graciela Vallejos – Noemí Tiralongo - Miguel Ignacio Mom Debussy – Jeremías Antelo – Darío Calderón – Mirta Molina – Marcelo Prieto – Karina Juárez – Esteban Ferraris – Natalia Mitre – Javier Romero – Rodrigo Iván Ortiz - Elba Naigeboren – Rosana Tortosa – Gabriel Gómez – Augusto Sánchez Ventimiglia – Sonia Camacho – Ángela Vázquez – Pablo Alejandro Cabeza – Vilma Moreno – Claidia Lucero – María Alejandra Gómez – Gerardo Molina – Rosalía Hermo – Rodolfo Velázquez – Mariano Botto – Valentina Gutiérrez – Marina Guillán – Lucía Rubio – Soledad Gutiérrez – Salvador Moreno – Enrique Edgardo Gómez - Rubén Brandizi – Fanny Groiso – Sasha Chacano – Pedro Gustavo Florentín – Rubén Petilo – Tomás Muñoz – Araceli Coppali – Segunda Francisca Ponce – Adriana Roncati - Luis Alfredo Bearzotti – Alejandro Nicolás Riveros – Víctor Pesquín – Alberto Aller – Luciana Longobardi – Lucía Veltri – Walter Kern – Ludmila Giusto – Juan Ignacio Soto – Juan Altamirano - William Wanlesberg – Micaela Huertos – Jorge Daniel Sardi – Matías Reynolds – Lucas Montenegro – Alexis Medina – Claudia Román – Nuria Armesto - Flavia Ayelen Pailacura - Virginia Brezniw – Roberto Vicente Blanco – María Marta Neira – Santiago Manuel Fernández – Roberto Antonio Martínez – Maximiliano Tomasello – Martín Poustís - Abu Faisal Sergio Tapia – Mónica Ramos – Eduardo Ferraudi – Juan Pablo Barresi – Dora Estada Soto – Hilda Rauwolf – Glenda Aramburu – René García - Adrián Jesús Chitrangulo - Fernando Ezequiel Hazzan – Silvana Fernández – Jorge Contardi – Virginia Casales – Maximiliano Yunes – Luis Gómez – Fernando Cuestas Garzón – Pablo Alejandro González – Paula Issa - Sidney Nilton Oliveira – Roberto Meschini Luppi – Antonella Soledad Cottaro – Andrea Díaz – Graciela Desimoni – Julián Micic de Rosas – Anahí Natali – Marina Morales – Alejandro Ormaechea – Mariano Utin – Alba Camargo – Gastón Finamore – Alejandro Rubinstein – Mirian Alejandra Hernández – Alba Dimuro - Cecilia Rustoyburu – Norberto Pablo Marzano – María Adissu – Alejandra Kolodynski – Nora Cassina – Andrea Ventimiglia – Virginia Heredia – David Ahnberg – Guillermo Ferrari – Maximiliano Coll – Ayelen Herrera - Guillermina Diáz Kolodynski – Alicia Varela – Fernando Martínez – Alan Rivero – Federico Ricci - Zunilda Beatriz Lugo – Carlos Ghioldi – Iván Romero – Ramiro Crosio – Ana Rodríguez – María Nilda Miller – Marina Giménez - Mabel Cristina Alejandra Uslenghi – Ana Cravotta - Claudia Kornicki - Stefania Giannattasio – Alejandra Gil – María Fernanda Orsi – Silvia Reynoso – Adriana Settino – Leandro Lauge – Rubén Caffaratti – Susana García – Héctor Dragoevich – Ana María Galluzzo – José Osvaldo Dalonso – Rosana Morales – Sonia Almada – Fabian Badano – Héctor Mista – Gabriela Scinoccha – Eduardo Alberto Hidalgo – Alesandra Sandrini – Alejandro Hillkirk – Pablo Zagare – Alberto Heredia – Angel Carrasco – Pablo Díaz – Ignacio Castillo – Omar Gabriel Torres – Stella Maris Vespa – María Dolores Martínez – Adrián Luongo – Josefina Paratz – Florencia Delboy – Nuria Olmos – Francisco Laurito - Eduardo Inostroza Luna – Marcelo Chiappano – Cristian Auer - Rocio Maria Guadalupe Saravia – María Cristina Arriagada – Juan Cruz Geli – Sol Giles – Gabriela Ramos – María Fernanda Díaz – Mónica Ferreiro – Ana María Cano – Horacio Ceballos – Gabriela Sandres – Patricia De Seta – Martín Hayet – María Lorena Barbeito – María Silvina Fiasche – María Cristina Rodríguez – Sandra Márquez – María Cristina Gómez – Andrea Bonetto – Carmen Sabao – Justo Legumbres – Ana Clara Colman – Marcela Asplanato – Marío Villareal – Alicia Quintana – Claudia Mirabile – Marcela Afione – Gloria Gambirassi – María de los Ángeles Gravino – Luisa Pratesi – Raúl Gómez – Pilar Cháves – Liliana Caris – Joaquín Otero – Silvia Sassone – Carlos Martínez - Déborah Müller – Silvina Interlandi – Silvina Lamattina - Miguel Devincenzi – Juan Martín Ramos Padilla – Víctor Ibarra – Ivan Avecilla – Rodrigo Ramos – Valeria Castillo - Nicolás Aníbal de la Vega – José Abelli – Laura Toselli – Norma Budini – Dora Bais - Claudio Guillermo Abbruzzese – Camila Gutierrez – Manuel Navarro – María Fernández – Claudio Mikos – Susana Almirón – Luis Allega – Fernando Consolo – Oscar Javier Funes – Pablo Iuono – Patricia Cáceres – Natasha Deligiannis – Nora López – Susana Ríos – María Bojanich – Claudia Figueroa – Rayen Piombo – Blanca Giménez – Florencia Antonucci – Orlando Pedro Díaz – Jorge Alfredo López – Natalia Marisol García – Cristina Basualdo – Aida Iurisci – Ana Casala - Iara Spagnolo – Karina Furlan - Maria Victoria Gonzalez Legnazzi – Yanina Echague – Jorge Escobar – Clara Grattinoni – Cristina Godoy - Haydee Sara Van der Tuin - Daniel Stoessel – Victor Florido – Nancy Bazet – Pedro Rivarola – Mónica Gauna – Pablo Sotelo – Elda Tartabini – Jorge Inojosa – Harold Picchi Benedetti – Alicia Joaquín – María Marcela Arzuaga – Bernardo Buonomo – Clara Ferre – Lucio Marcolini – José Vargas – Franco Gaspar González – Vanina Cubilla – María Cristina Garay Andrade – Eliana Olivera – Gloria Barrandeguy – Julieta Antunez – Alberto Alza – Rocío Moreno – Irma Silva – Nelson Chiavetti – Edison Gabriel Fernández – Tomas Visoso – Anahí Rubín – Daiana Draghi – Susana Tuyare – Paula Elissamburu – Móniza Tizziani – Rosanna Fioco – Rosa Villamayor – Guillermo Tolosa – Anahí Fossa – Adriana Petazzi – Alejandro Casanova – Monica Benavídez – Florencia Gómez – Norma Amato – María Angélica Jaime – Belén Berrueco – Pablo Charadia – Magalí Minvielle – Alejandra Balestra – Hernán Ruiz – Julia García Barros – Jorge Alarcón – Martina Barraza – Alejandra Agüero – Patricia Nieri – María Falcón – María Teresa Larrea – Javier Fernando Díaz – Patricia Taboada – Martín Guzmán – Marcelo Pollio – Erica Franco – Eduardo Flores – Hernán Galante – María Cristina Castro – Consuelo Quiroga – Nora Menéndez – Alejandro Galán – Claudio Pieragostini – Julia Galván – Adriana Rodríguez - Guillermo Luque Wickham - María Julia Izumi – Carmen Arias Álvarez – Verónica Carabajal – Sofía Pagella – Laura Sánchez – Cecilia Fogliatti – María Marta Zelaya – Adrián Bravo – Sebastián Lisondo – Laura Cedeira – María Inés Monteros – Juan Clivio – Lola Filippini Rodolfo Parody – Jorge Luis Torresi – Diana Cristina Parker – Natalia Villarreal – Elina Gómez – María Cristina Martí – Horacio Paino – Beatriz Cachizumba – Juan Domingo Vázquez – Fernando Sibón – Norma Blanc – Ailen García – Iván Baldo – Gabriela Ochoa – Ana María Hernández – Patricia Dergo – Nilda Flores – Hernán Eugenio Cortés – Leonardo Emanuel Amica – Nancy Rojas – Gabriela Fernández – Luciana Rosenberg – Belén Cristaldo – Sofía San Juan – Lucas Bassi – Fabián Curotto – Daniel Almeida – Fausto Mendivelzua – Vivian Gularte – Rosa Lagos – Alvaro Brandán – Tatiana Mussato – Carlos Gregoratti – Mónica Santino – Daniel Cheuquepal – Mariano Zapata - Adhelma Leonor Sarmiento de Cuestas – Jorge Buonomo - Marcela María Etchebehere – Liliana Capone – Pedro Nuñez – Juan Manuel González – Walter Herrera – Stefano Nunziata – María Laura Coria – Luz María Narezo – Marta Nuza – Daniel Tagarelli – Rodolfo Federico Sánchez – Blanca Licastro – Teresa Di Francesco – Fátima Fabra - Walter Piñeyrua – Virgilio Medina – Belén Romero – Sacha Barrera Oro – Livia Albanesi – Zulema Cappielli – Virginia Piotte – Rafael Demarco – Marta Fourcade – Ariel Jorge Rodríguez – Gonzalo Espíndola – Norma Ponsetto – Gisela Juárez – Sandra Gianolli – Norberto Noto - Juan Mauro Schnabel – Mario Luna – Carolina Anfolisi – Mariana Santander – María Pierángeli – Roxana Salgado – María – Martina Lamy – María Lázaro – Rosa Rouge – René Alberto Cruz – Alejandro Ángel Salvagno – Antonia Hoyos – Graciela Montiel – Daniel Justo Diomede – Santiago Peralta González – Federico Yutzis – Belén Ascolani – Verónica Vulliez – María Gabriela Ratti – Victorina Ruth Campoy Benasayag – Silvia Elena Artola – Gladys Noemí Sosa – Milton Cuellar – Sergio La Rocca – Alejandro Rodrígues - María Josefina Sosa – Julio Sergio García – Mariana Micaela Trejo – Silvia Adriana Salto – Patricia Sepúlveda – Mario Arias – Lidia Dora Martínez – Sonia Ardeti – David Cháves – Edgardo Sánchez – Lilian Loys – Ezequiel Jeremías Trejo – María Noel Pérez – Marcelo Pérez – Paula Medina Vargas – Gabriela Cotens – Sergio Miranda – Lucía Carbone – Ernesto Vázquez – Aldana Langone – Gabriela Vázquez Lorda – Laura Ortíz – Neli Bartucci – Laura Arias Salomón – Miguel Ángel Cuevas Méndez – Guillermina Frigerio - María Fernanda Palmaz – Daniel Brandan – Valeria Rutinelli – Beatriz Paredes – María José Gurgo – Mariana Asencio – Luis Horacio Santucho – Tamara Rutinelli – Elsa Souza – Horacio Ortiz – Guadalupe Suárez – Freddy Olmos – Guillermo Roberto Anachuri – Nora Céspedes – Alfredo Saraceni – Julieta Garay – Valentina Giménez – Guillermina Nicolini – Sandra Navarro – Mabel Oviedo – Isabel Martínez – Carlos Alfredo Ferrari – Rosa Pacheco – Nora Francucci – Gabriel Medina – Patricia Lobbia - Ana Isabel del Carmen Vera Amate Pérez – Sonia Figueras – Adrián Lira – Graciela Suárez – Adelina Romero – Diego Schinella – Melisa Sanguedolce – Jorge Luis Francheschelli – Dante Visuara – Mónica Czyza – Gustavo Copes – Soledad Filches – Luisa Kogan – Mabel Ricci - María Gabriela Arnaudin – Pedro Rosero – Ethel Coria – Martín Sanabria - Mirta Graciela Gayraud – Silvana Alejandra Giménez – Jorge Vila – María Victoria Cassani – Jorge Ramón Rivero – Susana Andrea Berardi – Julio César Livellara – Marta Alicia Balmaceda – Estela Campazzo – Eva Haide Macaya – Brensa Siñiani Quispe – Alejandra Benaglia – Nora Tenembaum – Ana Norma Granados – Sergio Daniel Benítez – Julia Subizar – Emanuel Rodríguez – Noelia Aldecoa – Claudia Enrich – Ariel Vives – Oscar Alfredo Pérez - Enrique Juan Nuesch – Marta Liliana Ortiz – Ricardo Verrocchi - Lucas Nicolás Giorsemino – Paolo Palazzo – Ilaria Lisa Giangrande - César Daniel Reinoso – Karla Solís – Francesco Calandra – Guillermo Goldy – Gerardo Silva Jardím – Giorgia Mazzota – Valentina Lanci – Christiana Soccini - Eugenia Rosa González – Davide Cacchioni – Mirian Ramírez – Lola Di Stefano – Emanuele Verrocchi – Luisa Giannangeli – Ángel Capozzi – Natasha Ledesma – Chiara de Bartolomeis - Germán Zeitz Monsalvo – Ricardo Germi – Damián Sánchez – Sabrina Pellican – Mariana Pavoni – Diana Caggiano – Mónica Barros – Luis Alberto Pereira Casas – Natalia Serrano – Diana Bellissi - Leticia Jofre - Irma Parentella - Alejandra Benaglia - Santiago Plaza - Elisa Marta Giordano - Rody Piraccini - Julio Bragagnolo – Virginia Mileto - Marilin Gutiérrez - Javier Velazquez – Alejandro Bresler – Sergio Suarez – Carlos Cubas – Patricia Orlando – Martín Suarez – Alejandra Delfino – Marcelo Cabariti – Héctor Peréz – Guillermo Pose – Néstor Trucco – Claudio Gallo – Anahí Sanchez – Griselda Segurotti.
 
Foto de 1977. Hebe bancando la protesta y el reclamo en las calles,
frente a fuerzas represivas dispuestas a realizar cualquier daño.
Muchos de quienes hoy la critican livianamente no tuvieron el valor de plantarse,
o no quisieron, o eran parte del enemigo...
 
 
 

jueves, 16 de junio de 2016

Multisectorial en acción contra el Tarifazo

-Por Fabián Curotto-

Durante la tarde de hoy, a partir de las 14 horas, se llevó a cabo en la ciudad de Buenos Aires una protesta que había sido acordada el lunes pasado en el marco de la multisectorial que agrupa clubes de barrio, cooperativas, empresas recuperadas y hasta algunos gremios. La actividad, desarrollada en la puerta del Ministerio de Energía, reflejó claramente -con ingenio y creatividad- la problemática convocante; se trata de las subas de tarifas que afectan a los clubes de barrio y al resto de los que se vieron motivados a reunirse para encarar el tema conjuntamente.

La Unión Nacional de Clubes de Barrio expresó allí la necesidad de que se revise inmediatamente el tarifazo impuesto por el Ministro Aranguren, ya que esas instituciones están en serio riesgo de tener que cerrar, manifestando que el muy insuficiente parche propuesto por el Presidente Mauricio Macri -de rebaja de solamente el 40% en la tarifa eléctrica para los clubes- no alcanza para poder mantenerlos abiertos, con fin de sostener sus actividades deportivas y sociales.

Para visibilizar la problemática se jugó la copa "Juanjo Aranguren", que otorgaba simbólicamente como premio órdenes de compra para velas, mientras podían verse soles de noche y alguna linterna, dando idea del brutal impacto que tiene el tarifazo macrista en los sectores populares.



 
 
 

lunes, 13 de junio de 2016

Toma de la Escuela Técnica Nº 4 - Ciudadela

El comunicado que estos dignos estudiantes han hecho circular entre los vecinos de Tres de Febrero, con idea de alcanzar la mayor difusión posible

TECNICA N'4 de Ciudadela, TOMADA
DEFENDAMOS NUESTRA ESCUELA
Los alumnos de la técnica numero 4' de Necochea y Richeri tomamos el colegio por
1* FALTA DE GAS hace un mes que el colegio no posee gas
A causa de esto los alumnos estamos enfermos continuamente debido a la baja temperatura.
Los talleres de cocina y repostería del turno noche fueron trasladados a la escuela N*50 que tiene gas pero no agua el los pisos superiores.
2* Evitar el CIERRE DEL COLEGIO, ya que nos quieren pasar a otros establecimientos.
Peleamos por nuestro futuro !!!
Queremos nuestro colegio en condiciones óptimas para poder formarnos y ser personas de bien !!!!
Queremos seguir estudiando !!!
La escuela esta tomada pedimos el acompañamiento de los vecinos para defender nuestra escuela !!!!


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Agrego que la intención de estos alumnos tan comprometidos con el buen destino de su lugar de estudios, es la de permanecer allí hasta alcanzar respuestas concretas respecto a las soluciones necesarias.

La presente situación se da en el marco de la embestida del gobierno macrista contra el bolsillo de los trabajadores y de los sectores mas necesitados de nuestra sociedad.

Por cualquier inquietud o acción solidaria dicho establecimiento, reiteramos, queda en calle Necochea y Richieri S/N, Ciudadela 






sábado, 4 de junio de 2016

La derecha prepara otro escenario de entrega

-Por Fabián Curotto-

No busco caer en el rol de relator de teorías conspirativas paranoides, simplemente doy cuenta de una sucesión de hechos comprobables, los cuales, siendo encadenados, generan una preocupante señal.
Desde hace un mes viene sonando fuerte la intención del gobierno macrista de instalar bases militares que responden al pentágono (EEUU) en al menos dos puntos de nuestro territorio nacional. Se habla puntualmente de la zona de la Triple Frontera, en Misiones (sobre el acuífero Guaraní, para que se ubiquen) y en Ushuaia (la ciudad mas sureña del mundo, la mas cercana a esa reserva monumental de agua que es la Antártida Argentina). Doy referencias vinculadas a recursos naturales valiosísimos, por si no bastase con la ubicación geopolítica estratégica de ambos puntos.

En la madrugada del 25 de mayo la Ministra de Seguridad PatriCIA Bullrich se enteró de dos o tres pillos que tenían algún bidón de nafta y actitud sospechosa. No dudó en hablar de "terroristas" dispuestos a cometer un "atentado". Hasta ahí nos reímos, pero instaló la palabra TERRORISTA y no otra; palabra llave para aplicar cualquier doctrina de seguridad especial.

Yendo a otro punto, uno supone que el Ejército Argentino no va a convalidar alegremente que en nuestro territorio se monten bases foráneas... pero ésta última semana el actual gobierno de derecha le regaló una dosis de autonomía y otros gestos favorables a la conducción del ejército, como para que llegado el caso, no hagan demasiadas olas si hay que cipayarse un poco.

Y en simultáneo aparece un ciudadano italiano gritando "bomba" cerca de la sede de la AMIA.
No se lo trata de loco, se habla de "presunto TERRORISTA"...

Puede ocurrir que en breve se nos diga que sería oportuno que abiertamente desembarque el sistema de seguridad imperialista para cuidarnos, porque las señales pueden ser tomadas como preocupantes, o algo así. La derecha transnacional sabe operar, y pivotando entre ingenuos y apátridas se generan las condiciones para cualquier entrega de soberanía.
Así son, belicosos por naturaleza, pero con piel de cordero. Fin del comunicado.


lunes, 30 de mayo de 2016

Alvaro García Linera disertó en Sociales

El viernes 27 de mayo miles asistimos a la Facultad de Ciencias Sociales, sede Constitución. Pudimos ver allí al Vice Presidente del Estado Plurinacional de Bolivia, Álvaro García Linera, junto a Emir Sader y Eduardo Rinesi. El tema convocante fué “Restauración conservadora y nuevas resistencias en Latinoamérica”.
El encuentro fue organizado por la Facultad en conjunto con la Fundación Germán Abdala.
La siguiente transcripción la he tomado de la página elloropolitico.com

DISERTACIÓN DE ÁLVARO GARCÍA LINERA EN SOCIALES


Muy buenas tardes a todos, muy buenas tardes a todas. Como buen populista, voy a hablar de pie. Quiero agradecer a cada uno de ustedes que se han tomado el tiempo para hacerse presentes en este hermoso escenario, para venir a dialogar y compartir las lecturas que tenemos sobre lo que está pasando en nuestro continente. Agradecer infinitamente a los compañeros de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA. También a Carlos, que cuando fue a Bolivia me dijo: tienes que venir Álvaro, y acá estamos, cumpliendo con nuestro compromiso. Gracias por la invitación. Saludar también al compañero Eduardo por sus reflexiones sobre el papel del Estado y su propuesta de este republicanismo popular, plebeyo. Y al profesor Emir Sader, de quien hemos aprendido mucho y de quien seguramente seguiremos aprendiendo más en el porvenir.
Yo quisiera hacer una reflexión de lo que está pasando en el Continente, de lo que veo que ocurre en el Continente. No estamos en un buen momento. Tampoco es un momento terrible. Pero este es un momento de inflexión histórica. Algunos hablan de un retroceso, de un avance los restauradores. Lo cierto es que en el último año, después de diez años de intenso avance, de irradiación territorial de gobiernos progresistas y revolucionarios en el Continente, este avance se ha detenido, y en algunos casos ha retrocedido, y en otros casos está en duda su continuidad. De manera fría, como lo tiene que hacer un revolucionario, tiene que hacer un análisis de plaza, en terminología militar, analizar las fuerzas y escenarios reales que hay, sin ocultar nada, porque dependiendo de la claridad del análisis que uno hace, es que sabrá encontrar las potencias, las fuerzas reales prácticas del avance futuro.
No cabe duda que hay una limitación o una contracción territorial de este avance de los gobiernos progresistas. Allá donde han triunfado las fuerzas conservadoras, hay un acelerado proceso de reconstitución de las viejas elites de los años 80 y 90, que nuevamente quieren asumir el control de la gestión estatal, el control de la función estatal. En términos culturales, hay un esfuerzo denodado desde los medios de comunicación, desde las ONG, desde intelectuales orgánicos de la derecha, por devaluar, por poner en duda, por cuestionar la idea y el proyecto de cambio y de revolución.
Todo esto dirige su ataque haciaa lo que podemos considerar como la década dorada, la década virtuosa de América Latina. Son más de diez años que el Continente, de manera plural y diversa, unos  más radicales que otros, unos más urbanos, otros más rurales, con distintos lenguajes muy diversos, pero de una manera muy convergente, América latina, dese los años 2000, ha vivido los años de mayor autonomía y de mayor construcción de soberanía que uno pueda recordar desde la fundación de los Estados en el siglo XIX.
Cuatro cosas caracterizaron esta década virtuosa latinoamericana.
Lo primero lo político: un ascenso en lo social y fuerzas populares que asumen el control del poder del Estado, superando el viejo debate de principios de siglo que si es posible cambiar el mundo sin tomar el poder, los sectores populares, trabajadores, campesinos, indígenas, mujeres, clases subalternas, superan ese debate teoricista y contemplativo de una manera práctica. Asumen las tareas de control del Estado. Se vuelven Diputados, asambleístas, senadores, asumen función pública, se movilizan, hacen retroceder políticas neoliberales, toman gestión estatal, modifican políticas públicas, modifican presupuestos, y en diez años asistimos a lo que podría denominarse una presencia de lo popular, de lo plebeyo, en sus diversas clases sociales, en la gestión del Estado.
Igualmente en esta década asistimos a un fortalecimiento de la sociedad civil: sindicatos, gremios, pobladores, vecinos, estudiantes, asociaciones, comienzan a diversificarse y a proliferar por distintos ámbitos. Se rompe la noche neoliberal de apatía, de simulación democrática, para recrear una potente sociedad civil que asume un conjunto de tareas en conjunción con los nuevos Estados latinoamericanos.
En lo social, en Brasil, en Venezuela, en Argentina, en Bolivia, en Ecuador, en Paraguay, en Uruguay, en Nicaragua, en El Salvador, vamos a asistir a una potente redistribución de la riqueza social. Frente a las políticas de ultra-concentración de la riqueza, que había convertido al continente latinoamericano en uno de los continentes más injustos del mundo, desde los años 2000, a la cabeza de gobiernos progresistas y revolucionarios, asistimos a un poderoso proceso de redistribución de la riqueza. Esta redistribución de la riqueza va a llevar a una ampliación de las clases medias, no en el sentido sociológico del término, sino en el sentido de su capacidad de consumo. Se amplía la capacidad de consumo de los trabajadores, de los campesinos, de los indígenas, de distintos sectores sociales subalternos.
Igualmente, América Latina va a llevar adelante la limitación de las desigualdades sociales que no habían podido lograrse en los últimos 100 años. Las diferencias en los porcentajes entre el 10% más rico y el 10% de los más pobres, que arrojaba cifras de más de 100, 150, 200 veces en la década del 90, al finalizar la primera década del siglo XXI, se ha reducido a 80, 60, a 40, de una manera que amplía la participación e igualdad de los sectores sociales.
En lo económico, con mayor o menor intensidad cada uno de los gobiernos de estos Estados va a ensayar propuestas post-neoliberales en la gestión económica. No estamos hablando todavía de propuestas socialistas. Estamos hablando de propuestas post-neoliberales, que permiten que el Estado retome un fuerte protagonismo. Algunos países llevarán adelante procesos de nacionalización de empresas privadas o llevarán adelante la creación de empresas públicas, la ampliación del aparato estatal, la ampliación de la participación del Estado en la economía, para generar formas post-neoliberales de la gestión de la economía, recuperando la importancia del mercado interno, recuperando la importancia del Estado como distribuidor de la riqueza, recuperando la participación del Estado en áreas estratégicas de la economía.
En política externa, se va a constituir lo que podríamos denominar de una manera informal, una internacional progresista y revolucionaria a nivel continental. No va a existir un COMITERN, como en la vieja Unión Soviética, pero de alguna manera, el Presidente Lula, el Presidente Kirchner, el Presidente Correa, el Presidente Evo, el Presidente Chávez, van a asumir lo que podríamos llamar una especie de comité central, de una internacional latinoamericana, que va a permitir pasos gigantescos en la constitución de nuestra independencia. En esta década, la OEA, que anteriormente decidía los destinos de nuestro continente bajo la batuta de Estados Unidos, que ponían el dinero y ponían con eso todas las disposiciones, surgirá la CELAC, surgirá la UNASUR, surgirá una integración propia de latinoamericanos, sin Estados Unidos, sin la necesidad de tutelajes, sin la necesidad de patrones.
Igualmente, la solidaridad entre los gobiernos y entre los países para consolidar una política y externa se llevará adelante. Recordaba el compañero Carlos Ghiroti, cuando él estuvo en Santa Cruz cuando había un golpe de Estado en Bolivia. En ese entonces, 5 de los 9 departamentos que tiene Bolivia, estaban bajo control de la derecha. El Presidente Evo, ni este Vicepresidente, podíamos aterrizar en esos departamentos, no podíamos controlar las autoridades en esos departamentos, no podíamos hacer gestión ahí, el país estaba dividido, la derecha había asumido el control político, había dualizado el poder, amenazaba y llevaba adelante un golpe de Estado, amenazaba con guerra civil. Y en estos tiempos, fue la UNASUR, fue el Presidente Kirchner, fue el Presiente Chávez, fue el Presidente Correa, fue el Presidente Lula, que nos ayudaron para restablecer el orden.
En conjunto, entonces, el continente, en esta década virtuosa, llevó adelante cambios políticos: la participación del pueblo en la construcción de Estados de nuevo tipo. Cambios sociales: redistribución de la riqueza y reducción de las desigualdades. Economía: participación activa del Estado en la economía, ampliación del mercado interno, creación de nuevas clases medias. En lo internacional, integración política del Continente. No es poca cosa en diez años, que son quizás los años, desde el siglo XIX, más importantes de integración, de soberanía, de independencia, que ha tenido nuestro continente.
Sin embargo, y hay que asumir de frente el debate, en los últimos meses este proceso de irradiación y de expansión territorial de gobiernos progresistas y revolucionarios, se ha estancado. Hay un regreso de sectores de la derecha, en algunos países importantísimos y decisivos del continente, hay amenaza de que la derecha retome el control en otros países, es importante que nos preguntemos por qué. ¿qué ha sucedido para que hemos llegado a esta situación? Evidentemente la derecha siempre va a intentar y buscar sabotear los procesos progresistas. Es un tema de sobrevivencia política de ellos, es un tema de control y disputa por el excedente económico. La derecha en el mundo entero, y en el continente es derecha y se vuelve empresarial, se vuelve millonaria, usufructuando los recursos públicos. Está claro que la derecha siempre va a buscar conspirar y ese es un dato de la realidad. Pero es importante que evaluemos qué cosas nosotros no hemos hecho bien, dónde hemos tenido límites, tropiezos, que ha permitido o quieren permitir que la derecha retome la iniciativa. Porque si nos damos cuenta dónde está nuestra debilidad, está claro que podemos superar esa debilidad e impedir ese regreso de la derecha o retomar nuevamente la iniciativa, para sustituir a esa derecha nuevamente con la movilización democrática del pueblo.
Yo marcaría cinco límites y cinco contradicciones que se han hecho presentes, que han aflorado en esta década virtuosa continental. No voy a marcar por orden de importancia sino simplemente por orden lógico.
Una primera debilidad, una primera falencia, que hemos tenido o podemos tener son las contradicciones al interior de la economía. Es como si le hubiésemos dado poca importancia al tema económico al interior de los procesos revolucionarios. Y ese es un peligro porque no se olviden que Lenin decía: la política es economía concentrada. Claro, en oposición, cuando uno es opositor no gestiona nada. Lanza un proyecto de país, irradia una propuesta económica, pero no gestiona. Su convocatoria hacia el pueblo es en función de propuestas, iniciativas, sugerencias, pero no todavía en función de gestión. Entonces, cuando uno es opositor importa más la política, la organización, las ideas, la movilización, acompañada de propuestas de economía más o menos atractivas, creíbles, articuladoras. Pero cuando uno es gestión de gobierno, cuando uno se vuelve Estado, la economía es decisiva. Y no siempre los gobiernos progresistas y los líderes revolucionarios han asumido la importancia decisiva de la economía cuando se está en gestión de gobierno. La base económica de cualquier proceso revolucionario es la economía. Cuidar la economía, ampliar los procesos de redistribución, ampliar el crecimiento, eran también las preocupaciones de Lenin allá en 1919, 20, 21, 22, cuando pasado el comunismo de guerra tiene que afrontar la realidad de su país destrozado. Ha resistido la invasión de siete países, ha derrotado a la derecha, pero hay siete millones de personas que han muerto de hambre. ¿Qué hace un revolucionario, qué hace Lenin? La economía. Todos los textos de Lenin después del comunismo de guerra es la búsqueda de un lado y del otro de cómo restablecer la confianza de los sectores populares, obreros y campesinos, a partir de la gestión económica, del desarrollo de la producción, de la distribución e la riqueza, del despliegue de iniciativas autónomas de campesinos, de obreros, de pequeños empresarios, incluso de empresarios, para garantizar una base económica que de estabilidad, que de bienestar a su población, habida cuenta que no se puede construir socialismo ni comunismo desde un solo país, habida cuenta que hay mercado mundial que regula las relaciones, que el mercado y la moneda no desaparecen por decreto, habida cuenta que la moneda y el mercado no desaparecen estatizando los medios de producción, habida cuenta que la economía social y comunitaria solamente podrán surgir en un contexto de avance mundial y continental como es el mercado, como es la moneda, y mientras tanto le toca a cada país resistir, crear condiciones básicas de sobrevivencia, crear condiciones básicas de bienestar para su población, pero eso sí, manteniendo el poder político en manos de los trabajadores. Se puede hacer cualquier concesión, se puede dialogar con quien sea que permita ayudar al crecimiento económico, pero siempre garantizando el poder político en manos de los trabajadores y los revolucionarios.
La economía es decisiva. En la economía nos jugamos nuestro destino como gobiernos progresistas y revolucionarios. Si no hay los satisfactores básicos, no cuenta el discurso. El discurso habrá de ser eficaz, puede crear expectativas positivas colectivas, sobre una base material de satisfacción mínima de condiciones necesarias. Si no están esas condiciones necesarias, cualquier discurso, por muy seductor, por muy esperanzador que sea, se diluye ante la base económica.
Una segunda debilidad en el tema económico. Algunos de los gobiernos progresistas y revolucionarios han adoptado medidas que han afectado al bloque revolucionario, potenciando al bloque conservador. Ciertamente que un gobierno debe gobernar para todos, es la clave del Estado. El Estado es el monopolio de lo universal, ahí radica su fuerza y su poderío, representar lo universal, sabiendo que lo universal es lo particular irradiado y articulante en el resto de los sectores. Pero gobernar para todos no significa entregar los recursos o tomar decisiones que por satisfacer a todos debiliten tu base social que te dio vida, que te da sustento y que te son al fin y al cabo los únicos que saldrán a las calles cuando las cosas se ponen difíciles. ¿Cómo moverse en esa dualidad: gobernar para todos, teniendo en cuenta a todos, pero en primer lugar, por siempre, como dice la Iglesia Católica de base, tomando una opción preferencial, prioritaria por los trabajadores, por los pobladores, por los campesinos? No puede haber ningún tipo de política económica que deje de lado a lo popular. Cuando se hace eso, creyendo que se va a ganar el apoyo de la derecha, o que va a neutralizarla, cometió un error, porque la derecha nunca es leal. A los sectores empresariales los podemos neutralizar, pero nunca van a estar de nuestro lado. Y vamos a neutralizarlos siempre y cuando vean que lo popular es fuerte y movilizado. En cuanto vean que lo popular es débil, o cuando vean que hay debilidad, los sectores empresariales no van a dudar un solo instante para levantar la mano y clavar un puñal a los gobiernos progresistas y revolucionarios.
Hay quienes dicen desde el lado de una supuesta izquierda, más izquierda, que el problema fue que los gobiernos progresistas no tomaron medidas más duras de socialización y de levantar el comunismo y de acabar con el mercado y disolverlo, como si el problema fuera un tema de voluntad o de decreto. Se puede sacar un decreto que diga que no hay mercado, sin embargo, el mercado va a seguir. Podemos sacar un decreto que diga acabar con las compañías extranjeras, sin embargo, las herramientas para los celulares y para las máquinas, van a requerir el conocimiento universal y planterio que los envuelve a todos. Un país no puede volverse autárquico. Ninguna revolución ha aguantado ni va a sobrevivir en la autarquía ni en el aislamiento. O la revolución es mundial y continental o es caricatura de revolución.
Y en lo económico, evidentemente, los gobiernos progresistas y revolucionarios significaron un empoderamiento de trabajadores, de campesinos, de obreros, mujeres, jóvenes, con mayor o menor radicalidad según el país que se tome en cuenta. Pero un poder político no va a ser duradero si no viene acompañado de un poder económico de sectores populares. ¿Qué significa eso? En cada país habrá que resolverlo. Pero poder político tiene que ir acompañado de poder económico, porque si no se va a seguir presentando la dualidad. Poder político en manos de los trabajadores, poder económico en manos de los empresarios o el Estado. Pero el Estado no puede sustituir a los trabajadores. Podrá colaborar, podrá mejorar, pero tarde o temprano tiene que ir disolviendo poder económico en los sectores subalternos. Creación de capacidad económica, creación de capacidad asociativa productiva de los sectores subalternos, esa es la clave que va a decidir a futuro la posibilidad de pasar de un post-neoliberalismo a un post-capitalismo.
El segundo problema que estamos enfrentando los gobiernos progresistas es la redistribución de riqueza sin politización social. ¿Qué significa esto? La mayor parte de nuestras medidas han favorecido a las clases subalternas. En el caso de Bolivia el 20% de los bolivianos ha pasado a las clases medias en menos de diez años. Hay una ampliación del sector medio, de la capacidad de consumo de los trabajadores, hay una ampliación de derechos, necesarios, sino, no seríamos un gobierno progresista y revolucionario. Pero, si esta ampliación de capacidad de consumo, si esta ampliación de la capacidad de justicia social no viene acompañada con politización social, no estamos ganando el sentido común. Habremos creado una nueva clase media, con capacidad de consumo, con capacidad de satisfacción, pero portadora del viejo sentido común conservador.
¿Cómo acompañar a la redistribución de la riqueza, a la ampliación de la capacidad de consumo, a la ampliación de la satisfacción material de los trabajadores, con un nuevo sentido común? ¿Y qué es el sentido común? Los preceptos íntimos, morales y lógicos con que la gente organiza su vida. ¿Cómo organizamos lo bueno y lo malo en lo más íntimo, lo deseable de lo indeseable, lo positivo de lo negativo? No se trata de un tema de discurso, se trata de un tema de nuestros fundamentos íntimos, en cómo nos ubicamos en el mundo. En este sentido, lo cultural, lo ideológico, lo espiritual, se vuelve decisivoNo hay revolución verdadera, ni hay consolidación de un proceso revolucionario, si no hay una profunda revolución cultural.
Porque es muy cierto que podemos levantarnos y unirnos, como decía el compañero, cuando explicaba lo de la democracia espasmódica, que me encantó esa frase, está bien, en un momento de espasmo y arrebato nos unimos, deliberamos y tomamos decisiones, pero luego uno regresa a la casa, regresa al trabajo, a la actividad cotidiana, a la escuela, a la universidad, y vuelve a reproducir los viejos esquemas morales y los viejos esquemas lógicos de cómo organizar el mundo. Y qué hemos hechos. Claro, mi participación en la asamblea fue un espasmo, pero no fue profundidad que democratizó mi ser interno. ¿Cómo llevar la democratización de la asamblea, como espacio, como experiencia colectiva, a unademocratización del alma, al espíritu de cada persona, en su universidad, en su barrio, en su sindicato, gremio, barrio? Ese es el gran reto. Es decir, no hay revolución posible si no viene acompañada de una profunda revolución cultural. Y ahí estamos atrasados. Ahí la derecha ha tomado la iniciativa. A través de medios de comunicación, de control de universidades, de fundaciones, de editoriales, de redes sociales, de publicaciones, a través del conjunto de formas de constitución de sentido común contemporáneas. ¿Cómo retomar la iniciativa? Esta angustia la comentábamos con el Presidente Evo, cuando leíamos que muchos de nuestros hermanos que son dirigentes sindicales, o que son líderes estudiantiles, como una especie de ascenso social ven cuando llegan al Parlamento, o se convierten en dirigentes, es la culminación de una carrera social. Tienen derecho, después de haber sido siglos marginados de poder político, imaginarse que pueden ser dirigentes es un hecho de justicia. Pero muchas veces, es más importante ser un dirigente de barrio, ser un dirigente de universidad, ser un comentarista de radio, ser un dirigente de base, que ser autoridad. Porque es en el trabajo cotidiano con la base donde uno gesta la construcción de sentido común. Y cuando vemos camadas enteras, cuando vemos a nuestros hermanos saliendo del barrio, de la comunidad, del sindicato, para buscar con derecho legítimo ser autoridad, luego queda un vacío y ese vacío lo llena la derecha. Y luego tendremos entonces, un buen ministro o un buen parlamentario, pero tendremos un mal sindicalista, un mal dirigente universitario, en general predispuestos a someterse a la derecha. Vuelvo a decir, cuando uno está en gestión de gobierno es tan importante un buen ministro o parlamentario como un buen dirigente revolucionario sindical, barrial, estudiantil, porque ahí también se hace la batalla por el sentido común.
Una tercera debilidad que estamos presentando los gobiernos progresistas y revolucionarios es una débil reforma moral.La corrupción es clarísimo que es un cáncer que corroe la sociedad, no ahora, sino hace 15, 20, 100 años. Los neoliberales son ejemplo de una corrupción institucionalizada, cuando amarraron la cosa pública y la convirtieron en privada. Cuando amasaron fortunas privadas robando fortunas colectivas a los pueblos de América Latina. Las privatizaciones han sido el ejemplo más escandaloso, más inmoral, más indecente, más obsceno, de corrupción generalizada. Y eso hemos combatido. Pero no basta. No ha sido suficiente. Es importante que, así como damos ejemplo de restituir la res publica, los recursos públicos, los bienes púbicos, como bienes de todos, en lo personal, en lo individual, cada compañero, Presidente, Vice-Presidente, Ministros, Directores, parlamentarios, gerentes, en nuestro comportamiento diario, en nuestra forma de ser, nunca abandonemos la humildad, la sencillez, la austeridad y la transparencia.
Hay una campaña de moralismo insuflado últimamente en los medios. En el caso de Bolivia decimos: ¿Qué ministro, qué viceministro, qué Diputado del pueblo, tiene una compañía en Panamá Papers? Ninguno. Pero en cambio podemos enumerar Diputados, Senadores, candidatos, Ministros, de la derecha que en fila inscribieron sus empresas en Panamá para evadir impuestos. Ellos son los corruptos, ellos son los sinvergüenzas y nos acusan a nosotros de corruptos, sinvergüenzas, que no tienen ninguna moral. Pero, hay que seguir insistiendo en la campacidad de mostrar con el cuerpo, con el comportamiento y con la vida cotidiana lo que uno procura. No podemos separar lo que pensamos de lo que hacemos, lo que somos de lo que decimos.
Un cuarto elemento, que yo no diría de debilidad, es un cuarto elemento que se presenta en la experiencia latinoamericana, y que no la vivieron ni Rusia, ni Cuba, ni China, el tema de la continuidad del liderazgo en regímenes democráticos. Cuando triunfa una revolución armada, la cosa es fácil, porque la revolución armada logra finiquitar, casi físicamente a los sectores conservadores. Pero en las revoluciones democráticas, tienes que convivir con el adversario. Lo has derrotado, lo has vencido, discursivamente, electoralmente, políticamente, moralmente, pero ahí sigue tu adversario. Es parte de la democracia. Y las Constituciones tienen límites, 5, 10, 15 años, para la elección de una autoridad. ¿Cómo se da continuidad al proceso revolucionario cuando tiene esos límites? Es un tema del que no se ocuparon otros revolucionarios, porque lo resolvieron al principio el problema. Nosotros no. Forma parte de nuestra experiencia revolucionaria. ¿Cómo se resuelve el tema de la continuidad del liderazgo? Van a decir: lo que pasa que los populistas, los socialistas, son caudillistas. Pero, qué revolución verdadera no personifica el espíritu de la época. Si todo dependiera de instituciones, eso no es revolución. Ninguna revolución late en las instituciones. No hay revolución verdadera sin líderes ni caudillos. Es la subjetividad de las personas que se pone en juego. Cuando ya son las instituciones que regulan la vida de un país, estamos ante democracias fósiles. Cuando es la subjetividad de las personas las que define los destinos de un país, estamos ante procesos verdaderos de revolución. Pero el tema es cómo damos continuidad al proceso teniendo en cuenta que hay límites constitucionales para un líder. Hay límites constitucionales para una persona. Ese es un gran debate, no fácil resolverlo. No tengo yo la respuesta. Hay varios países en los que se está atravesando ese proceso: Bolivia, Ecuador. Tal vez la importancia ahí de liderazgos colectivos, de trabajar liderazgos colectivos, que permitan que la continuidad de los procesos, tengan mayores posibilidades en el ámbito democrático. Pero incluso a veces ni eso es suficiente. Esta es una de las preocupaciones que corresponde ser resueltas en el debate político. ¿Cómo damos continuidad subjetiva de los liderazgos revolucionarios para que los procesos no se trunquen, no se limiten, y puedan tener una continuidad en perspectiva histórica?
Por último, una quinta debilidad que quiero mencionar de manera autocrítica pero propositiva, es la débil integración económica y continental. Hemos avanzado muy bien en integración política. Y los bolivianos somos los primeros en agradecer la solidaridad de esta Argentina, de Brasil, de Ecuador, de Venezuela, de Cuba, cuando hemos tenido que enfrentar problemas políticos. Y gracias a ellos estamos donde estamos. El Presidente Evo está donde está gracias a la solidaridad política de Presidentes y de los pueblos latinoamericanos. Pero integración económica. Esto es mucho más difícil. Porque cada gobierno está viendo su espacio geográfico, su economía, su mercado, y cuando tenemos que leer los otros mercados, ahí surgen limitaciones. No es una cosa fácil la integración económica. Uno habla, pero cuando tienes que ver la balanza de pagos, inversiones, tecnología, las cosas se ralentizan. Este es el gran tema. Soy un convencido que América Latina solo va a poder convertirse en dueña de su destino en el siglo XIX, si logra constituirse en una especie de Estado continental, plurinacional, que respete las estructuras nacionales de los Estados, pero que la vez con ese respeto de las estructurales locales y nacionales, tenga un segundo piso de instituciones continentales en lo financiero, en lo económico, en lo cultural, en lo político y en lo comercial. ¿Se imaginan si somos 450 millones de personas? Las mayores reservas de minerales, de litio, de agua, de gas, de petróleo, de agricultura. Nosotros podemos direccionar los procesos de mundialización de la economía continental. Solos, somos presas de la angurria y el abuso de empresas y países del Norte. Unidos, América Latina, vamos a poder pisar fuerte en el siglo XXI y marcar nuestro destino.
La derecha quiere retomar la iniciativa. Y en algunos lugares lo han logrado, aprovechando alguna de estas debilidades. ¿qué va a pasar, en qué momento estamos, qué viene a futuro? No debemos asustarnos. Ni debemos ser pesimistas ante el futuro, ante estas batallas que se vienen. Marx, en 1848, cuando analizaba los procesos revolucionarios, siempre hablaba de la revolución como un proceso por oleadas. Nunca imaginó como un proceso ascendente, continuo, de revolución. Decía, la revolución se mueve por oleadas. Una oleada, otra oleada, y la segunda oleada avanza más allá de la primera, y la tercera más allá de la segunda. Me atrevo a pensar, profesor Emir, que estamos ante el fin de la primera oleada. Y está viniendo un repliegue. Serán semanas, serán meses, serán años, pero está claro que como se trata de un proceso, habrá una segunda oleada, y lo que tenemos que hacer es prepararnos, debatiendo qué cosas hicimos mal en la primera oleada, en qué fallamos, dónde cometimos errores, qué nos faltó hacer, para que cuando se de la segunda oleada, más pronto que tarde, los procesos revolucionarios continentales puedan llegar mucho más allá, mucho más arriba, que lo que lo hicieron en la primera oleada.
Y esta segunda oleada podrá ir más arriba porque tendrá unos soportes, un punto de partida que no lo vamos a ceder. Tendrá a una Bolivia, a una Cuba, a una Venezuela, tendrá a un Ecuador, firmes.
Tocan tiempos difíciles, pero para un revolucionario los tiempos difíciles es su aire. De eso vivimos, de los tiempos difíciles, de eso nos alimentamos, de los tiempos difíciles. ¿Acaso no venimos de abajo, acaso no somos los perseguidos, los torturados, los marginados, de los tiempos neoliberales? La década de oro del continente no ha sido gratis. Ha sido la lucha de ustedes, desde abajo, desde los sindicatos, desde la universidad, de los barrios, la que ha dado lugar al ciclo revolucionario. No ha caído del cielo esta primera oleada. Traemos en el cuerpo las huellas y las heridas de luchas de los años 80 y 90. Y si hoy provisionalmente, temporalmente, tenemos que volver a esas luchas de los 80, de los 90, de los 2000, bienvenido. Para eso es un revolucionario.
Luchar, vencer, caerse, levantarse, luchar, vencer, caerse, levantarse. Hasta que se acabe la vida, ese es nuestro destino.
Algo que cuenta en nuestro favor: el tiempo histórico está de nuestro lado. Ellos, lo decía el profesor Emir Sader, no tienen alternativa, no son portadores de un proyecto de superación de lo nuestro. Ellos simplemente se anidan en los errores, en las envidias, de lo pasado. Ellos son restauradores. Ya conocemos lo que hicieron con el continente. Argentina, Bolivia, Brasil, Ecuador, sabemos lo que hicieron ellos, porque gobernaron en los años 80 y 90. Y nos convirtieron en países miserables, dependientes, nos llevaron a situaciones de extrema pobreza, de vergüenza colectiva. Ya conocemos lo que ellos quieren hacer. No representan el futuro. Ellos son zombis, muertes vivientes electoralmente. Nosotros somos el futuro. Somos la esperanza. Hemos hecho en diez años lo que ni en cien años se atrevieron a hacer ni dictadores ni gobiernos, porque nosotros hemos recuperado la Patria, la dignidad, la esperanza, la movilización y la sociedad civil. Entonces ellos tienen eso en contra. Son el pasado. Ellos son el pasado. Ellos son el retroceso. Nosotros estamos con el tiempo histórico. Pero hay que ser ahí muy cuidadosos. Aprender lo que aprendimos en los 80 y 90, cuando todo complotaba contra nosotros. Acumular fuerzas, saber acumular fuerzas. Saber que cuando uno se lanza a una batalla y la pierde, nuestra fuerza va hacia el enemigo y se potencia y nosotros nos debilitamos. Que cuando hay que dar una batalla, saber calcularla bien, saber obtener legitimidad, saber explicar a la gente, saber conquistar nuevamente la esperanza, el apoyo, la sensibilidad, y el espíritu emotivo de las personas en cada nueva pelea que hagamos. Saber que nuevamente tenemos que entrar a la batalla minúscula y gigantesca de ideas, en los medios de comunicación grandes, en los periódicos, en los pequeños panfletos, en la Universidad, en los colegios, en lo sindicatos. Que hay que volver a reconstruir nuevo sentido común de la esperanza, de la mística. Ideas, organización, movilización.
No sabemos cuánto durará esta batalla. Pero preparémosnos por si dura un año, dos, tres cuatro. Cuando nos tocó soportar los tiempos neoliberales, la trinchera que estuvimos, soportamos más de 20 años. Y los que vienen desde la dictadura, soportaron 40 años. Pero en esos tiempos, la derecha se presentaba como portadora del cambio. Nosotros somos los abanderados del cambio. Nosotros, la derecha son los abanderados del pasado.
Por lo tanto, es un buen tiempo. Siempre es un buen tiempo, en gestión de gobierno o en oposición, el Continente está en movimiento y más pronto que tarde, ya no serán simplemente 8, o 10 países, seremos 15, seremos 20, 30 países que celebraremos esta gran Internacional de pueblos revolucionarios, progresistas.

lunes, 2 de mayo de 2016

Meritocracia. Logro individual vs realización colectiva

-Por Fabián Curotto-


Es fácil de entender, cuando se lo aborda, el problema de la Meritocracia en una sociedad estructurada desde la desigualdad.
Y aparece esta publicidad de Chevrolet.
El lenguaje, y los sentidos que este genera, está en permanente disputa. Por algo vemos a explotados opinando igual que quien los explota, defendiendo intereses sectoriales contrarios a los suyos.
La oligarquía viene trabajando sobre la cuestión desde hace mucho. Resulta luego que, "por sentido común", el esclavo termina justificando a quien lo esclaviza. El "sentido común" se construye, y hay constructores de opinión interesados en que nunca tal sentido se vuelva en contra de ellos, los dueños de todas las cosas.


Apreciaciones sobre la Meritocracia