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miércoles, 25 de noviembre de 2015

Mintieron y nos insultaron, ahora piden Unidad. Ya digo NO

-Por Fabián Curotto-

Es increíble el nivel de caradurismo que ostentan muchos dirigentes y segundas líneas de la alianza antiperonista. Durante años nos trataron de larvas, de militantes rentados que hacíamos todo por dinero y nada por convicción. Y ahora que tenemos una oportunidad mas clara de probar con hechos que cada paso que dimos, que damos y que daremos es por plena convicción... nos piden fundar la Gran Aldea de la Tolerancia, y por si fuera poco, a partir de visiones de país totalmente incompatibles.

Quienes hasta ayer fuimos según ellos los choriplaneros asquerosos y los negros descerebrados, ahora, al parecer, deberíamos limpiarnos los escupitajos y decirles que sus agravios y sus "viva el cáncer" debieron ser tan solo un cúmulo de malos entendidos, y que simplemente está todo bien, "it's all right", según su lengua madre.

Uno de los integrantes preponderantes del gobierno que viene y que presenta como mascarón de proa a la figura de Mauricio Macri, me refiero a Héctor Magnetto, no ahorró agravios y falsedades a la hora de querer sacar de la arena política a entrañables compañeros míos durante la última década. Y como él, muchos.

Ahora mismo no cejan en su afán de alentar esa "grieta" que les fue funcional a la hora de construir alianzas, diciendo que apuntan a cambiarle el nombre al Centro Cultural Néstor Kirchner, o desde un exultante diario La Nazión que pide desde su editorial del lunes un inmediato giro de 180 grados en la política de Derechos Humanos argentina. Y en simultáneo tienen la desfachatez de pedirnos, con modulaciones pastorales, consenso y colaboración. Ello se da mientras avanzan con la anti democrática voluntad de pedir la remoción de funcionarios cuyos mandatos institucionales no finalizan este año, como en el caso de Tristán Bauer, entre otros.

Cuando uno pide colaboración, eso de "empujar todos para el mismo lado", debe hacerlo en base a acuerdos programáticos claros y coincidentes, no por simple voluntarismo o por urgencia propia.

A partir del 10 de diciembre seremos la oposición, una oposición sin odios arbitrarios pero con una memoria a prueba de balas. (En tiempo real, mientras escribo esta líneas me acaba de llegar un SMS de Movistar avisándome que a partir de enero próximo se me aumentará sustancialmente el costo de mi plan sin que se amplíe ninguna prestación. El "efecto Mauri" ya empezó a comernos el bolsillo desde hace unos dias).

Retomo lo anterior. Nos piden "empujemos todos para el mismo lado". ¿En que cosas? Acaso sueñan en que los ayudemos codo a codo en esta embestida que preparan por órdenes directas de la embajada yanki, para cometer injerencia en la política interna de Venezuela, con intención de debilitar a su gobierno constitucional. En ese caso primero quiero decirles que en lo particular no me complace el empezar a recibir órdenes de un pais que día tras día bombardea y asesina poblaciones enteras en diferentes partes del mundo, con la excusa de aniquilar a terroristas que propiciaron ellos mismos. Esto que acabo de expresar me parece inmensamente mas grave que la situación particular del tal Leopoldo López, venezolano detenido por planificar, como está demostrado, un golpe contra Nicolás Maduro. Vale decir, no cuenten con nosotros para empezar a desarticular por intereses que son ajenos a los nuestros las relaciones políticas con los países integrantes de Mercosur y Unasur. ¿Nos van a pedir amorosa unidad también cuando arranquen con sus mercantiles ansiedades privatistas?

No empujaremos todos para el mismo lado, porque no vamos a convalidar de ningún modo que después de haber concretado la estatización de más del 50% del capital accionario de YPF se sugiera para conducirla a través del Ministerio de Energía y Minería 
el nombre del ex CEO de Shell, Juan José Aranguren. Parece una burla, pero es directamente un insulto.

Creen que estamos distraídos y nos olvidamos de las cartas de Elisa Carrió dirigidas a embajadas extranjeras para intentar dañar el avance diplomático de nuestro país en el plano internacional. O que olvidamos los estrechos vínculos de Laura Alonso con los Fondos Buitre. O que nos distraemos de que mientras ahora hablan de repudiar toda corrupción siguen sin separar a los funcionarios que le regalaron tanto dinero público a Fernando Niembro, el alfil que se resignó para ocultar esa mugre de los ojos de aquellos a los que pueden adoctrinar televisivamente. Y podría seguir dando muchísimos ejemplos.

Si soñaron con una concordia, digna de un novelita romántica, les pido que sean realistas y miren qué tipo de medidas proponen para implementar su restauración liberal-conservadora, y van a comprender cada una de mis palabras. Somos ya una firme oposición, de cara a cada una de las cosas que muestran e insinúan. Menos en aquello de "pobreza cero" que prometió el vocero de las corporaciones durante la campaña. Pero con la guadaña que vienen me parece que la intención tiene mas que ver con el exterminar pobres que con el incluirlos a la sociedad de un modo digno. Claramente seremos propensos a acompañar cada medida que tienda a ampliar oportunidades y derechos para los sectores populares, pero seremos irreductibles cada vez que constatemos que se intentan priorizar privilegios para los sectores corporativos en detrimento de los derechos de las mayorías.

Esto que digo no es de ninguna manera en contra de los vecinos que pensaron que el ideario del PRO era la Revolución de la Alegría, pues yo también en algún momento de mi vida leí con ilusión -que en perspectiva juzgo candorosa- algunos libritos de autoayuda o reflexiones cargadas de pensamiento mágico. Cómo acusarlos a ellos, si les generaron con indiscutible eficacia marketinera ni mas ni menos que una gran expectativa, y sabemos que no es poca cosa lograr en el otro un sentimiento de esperanza, por mas que termine siendo un espejismo. Y considero también a otros votantes, seguramente mas analíticos y muy racionales, que vieron sinceramente en la figura de Macri a un descollante Estadista y sintieron que debían votar en consecuencia. A ninguno de los recién mencionados van mis dardos, pues probablemente a muchos de ellos los deberemos asistir de modo solidario, como corresponde, durante los próximos años. Mis dardos políticos, y los de tantos compañeros, apuntan directamente a quienes desde hace años planifican un retroceso, apuntan a quienes planean darle protagonismo a los que dicen que "nuestras Malvinas ya no son nuestras" y van contra quienes programan un rumbo contrario al respeto de nuestros derechos adquiridos. Y cada dardo se dirige también hacia quienes intenten meternos en conflictos internacionales que alteren los intereses soberanos de nuestra Patria Grande, hasta hoy zona de paz.

Dejo al final de estas consideraciones, algunas imágenes que darán a todos claras señales del tipo de "diálogo" que estuvieron dispuestos a establecer hasta ahora esos sectores reaccionarios que hoy piden la unidad del agua con el aceite, y una pronta reconciliación utilitaria. Una unidad que nosotros, los herederos de las luchas populares del Siglo XX, con nuestros perseguidos, nuestros fusilados y nuestros desaparecidos, ya les anunciamos que es absolutamente imposible, de no cambiarse los términos. No se confundan, no es odio, es Memoria. Es el pedido que nos hace el casi 50% de la sociedad que nos ha votado. Y es también conciencia de en qué lugar de la historia elegimos pararnos, sabiendo, como dice Cristina, que un país no es como una empresa, en donde el balance se realiza en los términos economicistas de cuanta guita entró y cuanta salió; en una Nación el balance se pondera en términos humanos, viendo cuanta gente está incluída y cuanta no. Somos peronistas y evaluamos las realidades en términos políticos, no somos asépticos tecnócratas con impronta gerencial. Cualquier gobierno que a esta altura intente manejarse en términos empresariales, conocerá el fracaso en Argentina. No es amenaza; es claro aviso de que somos democráticos, pero a la vez no estamos dispuestos a volver a comer de la basura esperando "derrames" que nunca ocurrirán. Y que considere el próximo gobierno pedirle un poco de republicanismo a sus aliados del Partido Judicial, a quienes los vemos casi siempre jugando en favor de los poderosos; se me vienen ahora las continuas cautelares a favor del ilegal Grupo Clarín, pero hay muchos otros casos.
Si gobiernan pensando en el pueblo y en cada trabajador, no hay ningún peligro a la vista, realmente ninguno.


Hoy parece que les "urge la unidad". Miren las fotos y verán quienes nos piden un abrazo imposible para poder llevar a delante una agenda que no es la nuestra.


domingo, 6 de septiembre de 2015

Un sincericidio a la derecha

-Por Fabián Curotto-

Hace unos días uno de los principales economistas del equipo de Mauricio Macri, publicó una nota en la gran tribuna liberal de nuestra prensa escrita, el diario La Nación. Conociendo ese terreno que le es propio se animó José Luis Espert -pues es a quien me refiero- a expresarse sin eufemismos, pues el grueso de los lectores de dicho diario se mueve naturalmente entre el neoliberalismo económico y conservadurismo político, De hecho en los comentarios al pié de la nota, muchos de los opinadores festejan el recorte que propone el economista para sus abuelos, para los asalariados de su barrio, y tal vez para ellos mismos, pero he comprobado que el gorilismo suele pesar más que la lógica o la pertenencia de clase a la hora de definir ideológicamente a muchísimos sujetos. Si, incluso llegando a jugar en contra de sus propios intereses sectoriales.

La nota es bastante extensa, por lo cual tomaré los ejes. No podrán acusarme de sacar las frases de contexto, básicamente por dos cuestiones. En primer lugar porque dejo al final de éste artículo el enlace a la nota completa, y segundo porque en este caso no hay puñal debajo del poncho por parte de Espert; viene a atacar los intereses de los trabajadores argentinos directamente con el puñal en la mano, así de visiblemente, como quien te avisa que te va a tajear los intestinos bien de frente y sin anestesia. Si por antiperonismo, por el mencionado gorilismo o por cualquier otra construcción ideológica sustentada fundamentalmente en el odio o en un elitismo antipopular, alguno después de leer y, fundamentalmente, de comprender la nota de Espert, elige votar al PRO como opción nacional, allá esa persona. Pero siempre digo, sean coherentes. No nos vengan después, como hicieron algunos al ver las consecuencias sociales que ocurrieron durante y luego del genocidio económico de los años '90, a decirnos que "les duele la Patria" cuando ven crecer la pobreza, o cuando crecen las tasas de desempleo. Asúmanse como individualistas, como cultores del capitalismo mas inhumano, y háganse cargo sin postreras hipocresías del destino que eligen para intentar construir otra Argentina o directamente desguazarla. Tienen derecho a pensar así, claramente, y pueden expresarlo en esta Democracia; a lo que nadie tiene derecho es a pisotear lo conquistado en cuanto a derechos durante los últimos años, que eso quede bien claro. Lo digo por si en algún momento nos ven enfrentar firmemente algunas posibles medidas que pretendan perjudicar a las mayorías populares.

Ya Espert había escrito otra nota con título escalofriante. "No hay que proteger a la industria", decía en aquella ocasión, nota en la que atacaba las medidas contracíclicas del actual gobierno nacional, ensañándose especialmente con el sostenimiento del mercado interno. Recordemos que podemos debatir cuantos años puede mantenerse bien activo un mercado interno mientras ocurren crisis internacionales de importancia -si cinco, si siete, si diez años- pero de allí a caracterizar como negativo al conjunto de medidas que sostuvo el empleo, el consumo interno, la producción nacional y hasta al turismo en todas nuestras regiones, es ya demasiado perverso. Estos economistas son los que quieren que "cierren los números", sin importar si las personas quedan afuera o dentro de la ecuación. En realidad los prefieren afuera, para abaratar "gastos".

Lo que vean subrayado al lado de alguna de las frases, es comentario de mi cosecha. No soy economista, pero me he formado políticamente junto a mis compañeros y conservo la memoria, cosa -esta última- que en algunos parece haber menguado considerablemente, pues hasta sus orígenes sociales parecen tener olvidados. Por lo demás, después no digan que nadie les avisó y que sinceramente pensaban que los economistas del PRO eran patriotas nacionales y Macri una especie de héroe de nuestra independencia. No subestimo a nadie, pero pido entonces que no quieran vendernos el siguiente asco como compatible con nuestro destino de realizar una Patria socialmente justa y económicamente libre, siendo políticamente soberana.




Modelo agotado








Arranca Espert planteando que estamos en crisis y habla de "modelo agotado". Es decir, arranca desde su supuesto, no teniendo en cuenta la baja tasa de desempleo ni las buenas condiciones que existen actualmente para que los trabajadores negocien su salario. Sepan que Espert ve a las paritarias como "algo malo", puede chequearse lo que afirmo. Claro, disculpen, estoy poniendo al humano como prioridad, sepan entenderme.


"Ya sucedió varias veces: a mediados de los años 70, con el Plan de Inflación 0 de Gelbard que terminó en el Rodrigazo" cualquier peronista mas o menos informado descubre la mentira de tal afirmación. Justamente se llegó al Rodrigazo porque no se sostuvo a Gelbard o a alguien de su misma concepción en el Ministerio de Economía y se optó por modificar el rumbo. La economía argentina hasta 1975, a pesar de sus vaivenes políticos, llevaba 11 años de crecimiento continuo. Pueden investigar el rol que jugó en todo esto un economista ultraliberal, conservador, fuertemente antiperonista y contertulio del poder empresario, llamado Roberto Zinn.

"Los depósitos y el crédito se sostienen hasta que la inflación y el atraso cambiario hacen de la compra de dólares el único refugio a la expoliación de las tasas de interés negativas." Vuelve a tender la misma trampa, que es dar como verdad absoluta lo que él, como ultra liberal, considera cierto. Habla de atraso cambiario, es decir, precio del dólar supuestamente muy atrasado. Entonces hablemos con sinceridad y evaluemos; ¿para quienes está atrasado el dólar? ¿Para los jubilados de mi barrio? ¿para mí, que dependo de un sualdo? ¿O, fundamentalmente, para los agroexportadores mas poderosos, que buscan siempre -como es lógico- mayor ganancia posible, y si el dólar estuviese a 20 pesos pedirían que esté a 30? Gobernar es priorizar. No se puede gobernar para que sonría plenamente un sector que en número de familias no llegan a los cien, cargando sobre las espaldas y el esfuerzo de las mayorías trabajadores de nuestro país. Ya no. Si se devalúa fuertemente les aseguro que pierden nuestros ancianos, nuestro jubilados, no los pícaros especuladores de siempre ni el Poder Económico concentrado ¿hace falta explicar esto todavía?


"El ajuste, que deberá consistir en equilibrar las cuentas públicas, corregir las grandes distorsiones de precios relativos que existen y reinsertar al país en el mundo, es necesario porque hace cuatro años que la economía no crece, la inflación está entre las más altas del mundo, hay suspensiones y despidos de trabajadores, las distribuidoras de energía están quebradas, las economías regionales sufren una de las peores crisis de su historia y ni la soja es rentable ya." A la necesidad de ajuste ya la presenta como única opción. Falso: siempre existe otra opción, pasa que a algunos les conviene ésta y no otra mas redistributiva. Cuando habla de equilibrar las cuentas públicas se mete deirectamente con el Estado. Si, habla de despidos: las cuentas no les dan a estos gurúes con tantas familias comiendo. Y habla de "reinsertar" al país en el mundo. Si tenemos comercio con gigantes como China, Rusia, además de los acuerdos con otros países latinoaméricanos ¿de qué mundo habla? Claro que piensa en Estados Unidos, pero fundamentalmente en los organismos de crédito internacional. Después ya veremos para qué. Ustedes me dirán que una de las cosas que mas autonomía a la hora de negociar nos dió fué, no sólo el habernos desendeudado, sino el habernos sacado el peso de empleados de esos organismos que no eran otra cosa que operadores del comercio transnacional metiendose en nuestras cuentas para ver como sacarles llevarlaspara su molino. Tras cartón no reconoce ni una de las medidas activas que han desacelerado la inflación en los últimos tiempos, ni siquiera el éxito del programa Precios Cuidados. Y cuando habla de economías regionales termina refiriéndose a la soja. No es casual su mención, la matriz productiva no le interesa, recordemos eso de "no hay que proteger a la industria". Afirma que hace cuatro años que la economía no crece, es falso de toda falsedad. ¿Estoy sosteniendo que se está creciendo a tasas del 10%? No digo eso, pero es falso que no haya datos comprobables de crecimiento. Crecimiento moderado, pero crecimiento en medio de un mundo con unas complejidades que creo que no hace falta explicar mucho, sin ir mas lejos mirando las dificultades internas de nuestro gran mercado mas cercano, que es Brasil.

"El ajuste es inevitable si no conseguimos financiamiento externo, so pena de seguir el camino de Venezuela." Sinceramente podríamos detenernos a comentar cada renglón de este paquetazo que la derecha quiere tirarnos por la cabeza a quienes vivimos de nuestro empleo. En este caso la derecha hablando por boca del lobbysta Espert como otras veces lo hace mediante Melconián. Pero finalicemos con la frase que arranca con "el ajuste es inevitable" y termina con "el camino de Venezuela". El ajuste que el desea inevitable es fácil de evitar: primero no votando la opción que apoyan La Rural y otras minorías que pretenden concentrar la riqueza en aún menos manos que las actuales y ,segundo, con el pueblo en las calles, en estado de organización y movilización continuas, ya sea para respaldar lo que se haga bien, para marcar alguna diferencia o para no permitir la pérdida de los derechos obtenidos, si llega el caso. El facilismo de equiparar a Argentina con Venezuela, ya sea pretendiendo alegrar o preocupar al posible lector, es de una arbitrariedad destacable. La matriz y diversificación productivas de ambos países no es comparable, sus recursos son diferentes, y hasta su geografía lo es, reconociendo esto desde el profundo cariño que siento por dicha República Bolivariana. Bueno, así de "serio" es Espert a la hora de ponerse a operar sobre la opinión general, en busca de nuevos electores que colaboren en lograr ese ajuste que sirve tan solo a quienes no viven de un sueldo y a quienes no necesitan de la escuela y la salud públicas, es definitiva, no necesitan de un Estado Presente, que sepa reconocer prioridades y sepa establecer los marcos regulatorios que sean necesarios para conseguir condiciones de supervivencia y de desarrollo para todas las iniciativas, por ejemplo para las PyMES, que para los gigantes oligopólicos son fáciles de aplastar si nadie hace nada para impedirlo. 
Tenemos la reciente postal de lo que provocó el neoliberalismo en Grecia, y sabemos que tipo de recetas provocaron tal situación. Recuerden que los economistas del PRO son señalados por el genocida económico Domingo Cavallo, por varias corporaciones y por la Sociedad Rural como "el mejor equipo". A confesión de partes, relevo de pruebas. 

Seamos humanos y conservemos la mirada solidaria. No seamos loritos de las necesidades de la franja mas mezquina de esos "negocios y mercados", franja que no está interesada siquiera un poco en la vida o en el pan de nuestras familias, ni en nada que no sean sus bolsillos.





sábado, 22 de agosto de 2015

El Péndulo es enemigo de la Brújula

-Por Fabián Curotto-

Comentarios en torno a la alternancia:

Algo arbitrariamente instalado es que toda alternancia es saludable. En la gran mayoría de los casos no creo que haya cosa mas nociva que la alternancia en cuanto a intento de previsibilidad, y sobre todo cuando algo está en pleno desarrollo. Digo esto viendo cómo muchos plantean la idea de alternancia en estos tiempos. Pero hay que estar atentos a qué es lo que se está proponiendo cuando se usa como refugio de esa palabra. En la Argentina actual algunos no se animan a decir cambio y quieren suavizar, desde eufemismos, sus  llamados a dar un volantazo hacia la derecha.
Ha instalado el marketing político -que es lo mas alejado de la política real que uno pueda conocer- que, en una democracia que se precie como tal, la alternancia es positiva, per se, así, sin mas.

La alternancia de Proyectos, la supresión de continuidad en una planificación, es justamente lo que impide consolidar políticas de Estado, lo que atenta contra el largo plazo. Porque cuando se nos habla de nuevos nombres, de renovación o de recambio, muchas veces, a decir verdad, se nos está queriendo empujar a un "barajar y dar de nuevo" y no a un simple cambio de nombres. Quienes en algún tiempo fueron los dueños de las cartas, de la mesa donde se jugaba y hasta de los jugadores, empiezan a generar climas para volver a ser formalmente los dueños de todas las cosas. Solos no pueden lograr el resultado que esperan, pero tienen los medios para hacer creer a mas de uno que llueve mientras hay sol. Buscarán debatir un cambio de Paradigmas, o alguna reformulación. Se buscará, en realidad, un regreso a Paradigmas del pasado. No les molestan las formas, por más que discursivamente se apoyen en eso; quien está realmente incómodo o enojado lo está por el fondo de las cuestiones. Ese enojo pasa a ser patrimonio del que vio afectado alguno de sus privilegios y también de aquellos a quienes logró convencer, siendo muchas veces estos últimos los mas perjudicados si ocurre lo que se propone como alternativo, que suele ser mal vino viejo en copa nueva. Pero el sabor de este vino rancio y despreciable lo reconocerán mas tarde, cuando ya se lo hayan hecho tragar.

Si hay algo que impide una buena planificación es la alternancia continua, la oscilación constante; el péndulo es enemigo de la brújula.

Lo pendular en la conducción de un destino puede utilizarse, llegado el caso, como herramienta táctica, pero nunca puede ser la Estrategia. Si hay claridad de objetivos, el norte está señalado.
Por ejemplo, la industrialización de un país no puede llegar a buen puerto con la alternancia de proyectos, con la reformulación constante. Es muy difícil ganar cualquier batalla sin un plan definido y con órdenes contradictorias. Instalar que la alternancia a secas es buena, termina siendo rentable para pocos. Para esos que suelen decir aquello de "río revuelto, ganancia de pescadores". Y lo dicen con razón, porque están a la pesca, y entonces intentan siempre agitar las aguas. De eso se tratan las corridas bancarias, si ponemos foco en los especuladores. El especulador francamente dedica mucho tiempo y esfuerzo en generar esos escenarios que le pueden permitir arrojar sus redes, será por eso que no les queda tiempo para trabajar honestamente, producir o incluso pensar en el bien general. La alternancia que mas les gusta es la que genera zozobra un buen tiempo y "previsibilidad" algo después, pero sabemos que tipo de previsibilidad ponderan; la que no les acote su negocio. Negocio para pocos e imposibilidad de realización para muchos. Así que cuando alguien habla de "previsibilidad" y de "reglas de juego" hay que mirar desde que interés lo está diciendo. Claro que está buena la previsibilidad, Nosotros en los últimos años tuvimos la previsibilidad de que las paritarias continuarían para los trabajadores, de que la ampliación de derechos sociales se consolidaría y tantas otras certezas mas. Pero los bolseros que transitan diariamente la City Porteña, por nombrar un sector, buscan otro tipo de certezas, con menos humanidad dentro de la noticia.

Volviendo al término que nos convoca, veamos dos países que por mucho más de medio siglo apostaron a modelos sin alternancia, con direcciones únicas y claras. Cuba y Estados Unidos decidieron institucionalizar sus políticas de Estado. Cuba con un rumbo socialista y solidario, y Estados Unidos con un destino capitalista e imperialista. Los estadounidenses instalaron la imagen de que en su tierra existe efectivamente una "democrática alternancia". Cambian los nombres, si, pero ya sea que se encuentre en la presidencia un demócrata o un republicano la estructura capitalista y los métodos imperialistas nunca están en franca discusión. Y si llegara a resonar, en una medida mas allá de lo deseable tal discusión, el poder real se encargará de saldar pragmáticamente tal situación, por lo cual esa alternancia puede ser aceptada como simpático espejismo. Sirva como ejemplo lo que le sucedió a John Fitzgerald Kennedy, que terminó con altos niveles de plomo en su cuerpo, en momentos en que -ahora lo sabemos- venia estableciendo contactos con el gobierno de Fidel.
En el caso de Barack Obama, siendo presidente, tuvo que soportar la afrenta que le hizo a principios de 2015 el Partido Republicano, que llevó a disertar en el Capitolio al presidente sionista del Estado de Israel, Benjamín Netanyahu, para que contradiga las intenciones de Obama en su propio territorio.

Podría seguir, pero voy al punto. Que quien busque un cambio que implique un retorno a las políticas económicas propias del neoliberalismo, o favorables de algún otro modo a la oligarquía, que no utilice la palabra "alternancia" de manera alguna, pues lo que busca es una cosa bien diferente. Por todos lados se nota lo que quieren vendernos: es gato, no es liebre.


jueves, 9 de julio de 2015

Francisco, el papado necesario

- Por Fabián Curotto -

Que yo me exprese satisfactoriamente sobre los mensajes del Papa Francisco (o Jorge Bergoglio, antes que me lo marquen) puede tener un valor bastante parecido a cero, aunque cada voluntad suma. Pero en estos momentos de trascendencia histórica -irrelevante sólo para quienes están distraídos o quienes se resisten deliberadamente, por alguna oscura razón o por determinada atrofia emocional, a tomar partido por el sector que los necesita aportando su apoyo a la posibilidad de construir y consolidar una "hora de los pueblos" frente a un sistema global injusto- reitero, en estos momentos de trascendencia hay voces interesantísimas que comienzan a confluir desde distintos sectores y de un modo auspicioso en beneficio de los mas débiles, de los postergados de siempre.
Atilio Borón es marxista y no recuerdo haber encontrado una veta católica en sus escritos o en las ocasiones que pude escucharlo personalmente; Francisco es peronista y católico. Ambos, sin importar las diferencias que acabo de mencionar, encierran un profundo humanismo y sensibilidad en sus deseos para con el futuro del mundo y "juegan del lado correcto" en lo que nos interesa, en lo trascendente. Borón rescata eso en lo que sigue, que ya desde el título demuestra un optimismo que aparece ampliamente fundamentado en su breve pero clarísimo texto.

IMPRESIONANTE DISCURSO DE FRANCISCO EN SANTA CRUZ DE LA SIERRA.

Tenía razón Rafael Correa cuando dijo que estamos viviendo un "cambio de época y no tan sólo una época de cambios." Porque, ¿quién podría haber imaginado que un Papa pronunciara un discurso como el que Francisco dijo hace apenas unas horas en el Encuentro de Movimientos Sociales que tuvo lugar en Santa Cruz de la Sierra? Toda la teología de la liberación y gran parte del argumento crítico del marxismo latinoamericano sobrevolaba en ese recinto mientras Francisco hacía uso de la palabra. Denuncias contra los monopolios, contra los medios hegemónicos, contra las grandes potencias, contra la depredación capitalista, contra "esos tratados que se llaman de libre comercio", el perdón de la Iglesia por los crímenes cometidos contra los pueblos originarios, etcétera, etcétera, etcétera. Nunca pensé que escucharía algo así de boca del Obispo de Roma. Reconozco que cuando Frei Beto me anticipó que algo así ocurriría no le creí, pensé que lo traicionaba su fe. Tampoco le creía a Leonardo Boff. Me equivoqué, y lo admito con inmensa alegría. Porque esa intervención del Papa en Santa Cruz es una gran noticia, dado que fortalece la postura de quienes combatimos no sólo al neoliberalismo sino también el capitalismo. Nos refuerza en la gran batalla de ideas en que estamos empeñados. Francisco dijo que el sistema está desahuciado: "ha llegado el momento de un cambio" ante un "sistema que ya no se aguanta. Queremos un cambio, un cambio real, un cambio de estructuras. Este sistema ya no se aguanta, no lo aguantan los campesinos, no lo aguantan los trabajadores, no lo aguantan las comunidades, no lo aguantan los pueblos. Y tampoco lo aguanta la Tierra, la hermana madre tierra como decía San Francisco". Tiene razón: no lo aguanta el 95 por ciento de la población mundial y es hora de cambiarlo.Con su prédica se ha ganado la mortal enemistad de los capitalistas de todo el mundo. Por algo termina cada una de sus intervenciones públicas pidiéndole a su audiencia que recen por él. Seguro que sabe por qué lo está diciendo.